
Dos meses han sido necesarios para esclarecer un siniestro vial que ocurrió el pasado 29 de mayo. Ese día, una furgoneta colisionó con un vehículo articulado en la A-2, en el término municipal de Ariza. Como consecuencia, dos puertas de la furgoneta quedaron en la calzada y otro vehículo chocó contra ellas.
El conductor de la furgoneta se dio a la fuga con su hija, menor de edad, poniendo en riesgo sus vidas al circular en una furgoneta en pésimas condiciones.
Minutos más tarde un segundo vehículo articulado sufrió otro siniestro al colisionar con las puertas de la furgoneta que se hallaban en la calzada.
Posteriormente, los agentes dieron con el vehículo siniestrado en un área de servicio, gracias a la colaboración de una patrulla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Soria. La furgoneta estaba siendo cargada en una grúa y en dicho lugar se hallaba su conductor, un varón de 45 años, y su hija.
Los agentes apreciaron en ese momento que el hombre presentaba signos de ebriedad, que se confirmaron al hacerle la prueba de alcoholemia, en la que arrojó un resultado positivo de 0,55mg/l.
Tras los incidentes se decidió investigar a esta persona por tres supuestos delitos contra la Seguridad Vial. Unas tareas que concluyeron el pasado mes de julio.
