
La Policía Nacional ha detenido a un joven de 22 años como presunto autor de varios asaltos perpetrados con arma de fuego en salones de juego de Zaragoza y de Torrelavega (Cantabria). El detenido, que tenía cerca de 40 detenciones anteriores, ha ingresado este miércoles en prisión como presunto autor de tres delitos de robo con violencia tras declarar en el juzgado de guardia de la capital aragonesa.
Según informa la Dirección General de Policía, la investigación se inició a finales de julio de 2024 a raíz de una tentativa de robo con violencia llevada a cabo en un salón de juegos de la avenida América de la capital aragonesa, tras alertar una empleada del establecimiento al 091 y a través de un 'botón antipánico' sobre la presencia de un individuo armado que intentaba sustraer dinero de la caja registradora y de las máquinas tragaperras y que huyó antes de la llegada de los agentes.
El pasado 9 de marzo se produjo un segundo robo con intimidación con arma de fuego en otro salón de juego de la avenida de San José de Zaragoza y con la misma forma de actuar por parte del asaltante, lo que llevó a los investigadores a relacionar los hechos.
En esta ocasión, el atracador accedió al establecimiento sobre las 09:00, extrajo una pistola de su mochila y amenazó a la empleada para obligarle a abrir la caja fuerte y las máquinas tragaperras, apoderándose de un botín de más de 8.600 euros en efectivo antes de darse a la fuga.
Paralelamente, los agentes de Zaragoza tuvieron conocimiento de que compañeros de la Comisaría de Torrelavega estaban investigando en esos momentos otro robo con violencia cometido en un salón de juego de esta localidad ubicado en la calle Lasaga Larreta, donde obtuvo un botín de más de 3.500 euros en efectivo.
Gracias a la colaboración entre las unidades policiales de Zaragoza y Torrelavega, los agentes pudieron determinar que el autor de estos hechos era la misma persona, ya que actuó de la misma forma en los tres asaltos, por lo que procedieron a su identificación y detención.
Según las mismas fuentes, el detenido accedía a los establecimientos a primera hora de la mañana para asegurarse de ser el único cliente en esos momentos, mostraba una pistola y amenazaba a las empleadas para que le entregaran el dinero de la caja fuerte y de las máquinas tragaperras. Además, para garantizar que existiese dinero en efectivo en las cajas y en las tragaperras, llevaba a cabo los atracos durante los fines de semana.
