
Zaragoza tiene nuevo proyecto de ordenanza cívica y de convivencia ciudadana, que contempla sanciones de hasta 3.000 euros contra conductas incívicas y actos vandálicos.(se abre en una nueva ventana) La alcaldesa de la capital aragonesa, Natalia Chueca, confía en que esté aprobado en el pleno antes del debate del estado de la ciudad de julio. La iniciativa presentada ha sido definida por la primera edil como "la ordenanza de las ordenanzas" y nace con el objetivo de avanzar hacia una ciudad "más cívica, más limpia y más segura".
La inciativa redactada responde a una demanda ciudadana que incorpora aportaciones recogidas en una consulta pública celebrada el pasado mes de enero. "Esta ordenanza no nace de un despacho. Nace de la calle. Nace de escuchar a los vecinos", ha afirmado la alcaldesa.
La nueva ordenanza establece un régimen sancionador dividido en infracciones leves, graves y muy graves, con multas que oscilarán entre los 50 euros y los 3.000 €. Además, se incorpora la obligación de reparar los daños ocasionados al patrimonio público. "El libertinaje se va a pagar doble en Zaragoza", ha añadido Chueca.
Motivos de sanción
Entre las conductas consideradas muy graves y sancionadas con hasta 3.000 euros, figuran los actos vandálicos contra infraestructuras municipales, los grafitis realizados con materiales especialmente agresivos,(se abre en una nueva ventana) el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal. También se incluye como novedad el uso del espacio público como parques y jardines para pernoctar o realizar un uso "indiscriminado y excluyente".
En el apartado de infracciones graves, con multas de hasta 1.500 euros, se incorporan prácticas como el botellón, los servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero incívicas o los insultos y humillaciones en la vía pública.
Las infracciones leves, castigadas con hasta 750 euros, incluyen conductas como orinar o escupir en la calle, no recoger los excrementos de mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, manipular contenedores o abandonar bicicletas y patinetes en la vía pública.
El texto establece, asimismo, que no estará permitido el acceso a edificios y equipamientos municipales a personas que oculten su rostro e impidan su identificación visual.
