El pesaje de los niños de Lituénigo ensalza las fiestas de San Miguel en la localidad zaragozana
En una balanza del siglo XVII se pesan los vecinos menores de un año con el equivalente en trigo. El cereal es finalmente subastado

En el municipio zaragozano de Lituénigo este domingo es un día importante, no solo porque son las fiestas de San Miguel, sino porque es el día en el que se pesa a 22 niños con vínculos y familiares en el pueblo y, después, se entrega a la Virgen el equivalente a su peso en cereal. Una tradición medieval que es fiesta de interés turístico.
El pesaje de los niños de Lituénigo es una tradición que podría remontarse al siglo XVII e incluso a la Edad Media, dado que su origen no está documentado con certeza. A la llegada de los mayordomos, acompañados con la charanga, recorren la localidad buscando entre los domicilios el trigo que servirá para pesar a los recien nacidos. Para ello se coloca una gran balanza romana con dos capazos. En uno de ellos los padres depositan a su bebe menor de un año y en el otro, la cantidad correspondiente de trigo para igualar el peso. Finalizado el acto, el trigo se pesa y se deposita en el atrio de la iglesia para una posterior subasta.
"El padre de la chica desciende de aquí, de Lituénigo, y pues claro, es una emoción", narraba la madre de una de las pesadas. "Emocionante, es una tradición muy antigua y superfelices. Yo también fui pesada, mi hijo, ahora mi hija, Entonces, mantener la tradición, que es muy bonita", reconocía otra vecina de la localidad.
Al terminar el acto se entrega un diploma al bebé pesado para conmemorar el acto y queda reflejado como tal en el libro de la cofradía de San Miguel.
