El caudal del Ebro disminuye a su paso por la provincia de Zaragoza, pero mantiene en vilo a Alfajarín y El Burgo
En las dos localidades se han detectado problemas en dos motas que protegen de las inundaciones. Una veintena de vecinos de Alfajarín han tenido que dormir en el polideportivo de la localidad

Zaragoza vive una meseta de la crecida con pocas incidencias y niveles constantes situados ya por debajo de los 1400 m3/s. Cifras que con el paso de las horas irán disminuyendo, porque las lluvias ya no son tan intensas en la cabecera del río. Protección Civil ha bajado el nivel de alerta de naranja a amarillo.
Las mayores complicaciones, una vez que la crecida está siendo absorbida por el embalse de Mequinenza (Zaragoza), se da en Alfajarín y El Burgo de Ebro, donde preocupa el estado de sendas motas. Al menos 17 vecinos han pasado la noche en un polideportivo de la localidad alfajarinense, tras ser desalojados de sus viviendas por la cercanía del agua. Y seguirán sin poder regresar a sus viviendas hasta el próximo sábado, seguramente.
Eduard, uno de los vecinos, ha reconocido que la "noche ha sido fría pero cómoda". Todavía no podrá regresar a casa pero ya les han informado que será, si todo sigue su cauce, "el viernes o sábado".
La mota próxima a la urbanización sigue vigilada. El agua le ha ido ganado terreno, pero el nivel del río ya desciende. El alcalde de Alfajarín asegura que en anteriores crecidas ya tuvieron problemas con esta defensa y que han reclamado en varias ocasiones a la Confederación Hidrográfica del Ebro que la arregle. "Llevamos desde hace dos años con una fisura y si se hubiera solucionado, no habría pasado nada. Cuando el río baje el nivel lo que se tiene que hacer es actuación para cerrar la mota y solucionar el problema lo antes posible y que puedan volver", ha reconocido Jesús Boned.
En El Burgo de Ebro resiste la mota que se ha debilitado estos días por la corriente del río. De momento, los cultivos del entorno siguen a salvo. Los responsables de la estrategia Ebro Resilience, que busca mejorar los riesgos ante las inundaciones, defienden que las últimas actuaciones han funcionado y que los cascos urbanos están protegidos. "Lo que son las actuaciones que se han elaborado en el marco de la estrategia según lo previsto, según el diseño que se había hecho en su día", ha defendido David Gargantilla, jefe de servicio de actuaciones en cauces de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
