
El Ayuntamiento de Zaragoza y la DGA aportarán 72 millones de euros más para financiar el proyecto de la nueva Romareda. Así lo ha aprobado en la tarde del viernes el Gobierno de la capital aragonesa que ha dado luz verde a las modificaciones presupuestarias necesarias para adjudicar las obras del nuevo campo de fútbol antes de que finalice el año y garantizar la financiación del proyecto.
De esta forma se va a suscribir una ampliación de capital de 20 millones de euros por parte de cada una de las administraciones, así como la concesión, al 50%, de un préstamo participativo a la sociedad por valor de 32 millones de euros.
Con esta maniobra, fuentes municipales señalan que "se evita la financiación bancaria y se conseguirá un ahorro en intereses de entre 35 y 50 millones de euros". Además, explican que "esta modificación presupuestaria acaba con cualquier riesgo de que la deuda societaria se impute a las administraciones, garantizando la estabilidad financiera de la sociedad y del propio consistorio zaragozano".
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha comparecido ante los medios de comunicación para dar cuenta de que los costes previstos de todo el proyecto, estadio, campo provisional y costes operativos se quedarán en algo menos de 170 millones de euros. La modificación presupuestaria introduce cambios en los plurianuales del presupuesto entre 2025 y 2028, reduciendo las aportaciones a la Ciudad Inteligente del Deporte en 20 millones y aprovechará el final del préstamo participativo a la sociedad Zaragoza Alta Velocidad en 2026 que comprometía, hasta ahora, 10 millones de euros cada año.
Las aportaciones municipales quedarán distribuidas anualmente en 3,2 millones de euros en 2024 (3,1 en participaciones y 100.000 de préstamo), 9,1 millones en 2025 (3,1 en participaciones y 6 millones en préstamo), de 21 millones en 2026 (11,1 en participaciones y 9,9 en préstamo), de 11,1 millones en 2027 (participaciones solo) y de 7,1 millones en 2028 (participaciones solo).
"Esta fórmula nos ahorrará en un futuro entre 35 y 50 millones de euros en intereses bancarios", ha explicado Chueca quien ha recordado que "los grandes proyectos de ciudad hay que pensarlos a largo plazo para no endeudar a las futuras generaciones".
Desde Vox han anunciado que apoyará la ampliación de capital. Su portavoz, Julio Calvo, ha explicado que ya había sido informado en los días pasados de esta fórmula para completar la financiación y ha añadido que, en principio, han dado el visto bueno. Calvo ha justificado que apoyan la inyección de más dinero público porque está a punto de expirar un préstamo participativo que obligaba al ayuntamiento a aportar casi 10.000.000 de euros cada año a la sociedad Zaragoza Alta Velocidad.
Otra de las razones por las que apoya Vox la ampliación de capital es porque el Gobierno de Zaragoza "renuncia al proyecto" de Zaragoza Ciudad Inteligente. “Siempre dijimos que esta no era ni una necesidad ni mucho menos una prioridad para la ciudad y que, además, es financieramente incompatible con el proyecto de la nueva Romareda".
Malestar en la oposición
El grupo municipal del PSOE ha mostrado su malestar ante la "falta de transparencia" y "opacidad" al celebrar un viernes por la tarde, "sin información a la oposición y sin una junta de portavoces extraordinaria previa", un Gobierno para aprobar una decisión transcendental sobre el proyecto de la nueva Romareda. Así lo han expresado fuentes socialistas. "Una decisión" dicen "que compromete seriamente el presupuesto del Ayuntamiento de Zaragoza y el futuro de la ciudad para los próximos años".
Los socialistas, han explicado, estudiarán el expediente para valorar qué iniciativa política toman en los próximos días, con el objeto de que se garantice la "máxima transparencia" y de que la alcaldesa dé las explicaciones oportunas ante la "nueva mentira" del PP sobre este proyecto.
Desde Zaragoza en Común, su portavoz, Elena Tomás, ha denunciado una "total falta de transparencia" al enterarse por los medios de comunicación de esta noticia. Además, ha denunciado que la nueva Romareda se está convirtiendo en un "auténtico agujero negro de dinero público". En este sentido, ha dicho: "desde que Azcón anunció que la nueva Romareda nos iba a costar 0 euros de dinero público todo ha ido cambiando a peor".
