
Los equipos técnicos de inspección urbanística del Ayuntamiento de Zaragoza han revisado este lunes el edificio situado en el Tubo, en los números 12-14 de la calle Estébanes, y han decidido mantener la declaración de "ruina inminente". El pasado viernes se desprendió parte de la fachada trasera del inmueble,(se abre en una nueva ventana) que da directamente a la terraza de un establecimiento de hostelería.
Los tres arquitectos del servicio municipal han concluido que el edificio que está formado por varios cuerpos y todos presentan una degradación grave, sobre todo por el tipo de materiales estructurales, compuestos en su mayoría por madera. Por ello, han decretado por unanimidad la "ruina inminente".
Según ha explicado Miguel Ángel Abadía, gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, a partir de la tarde de este lunes comenzará el proceso de estabilización del edificio, por la parte trasera, la más cercana a la Terraza Libertad y al Plata. Esto incluirá el apuntalamiento completo y la descarga de elementos y peso. Se estima que estos trabajos duren un mes, aunque podrían alargarse "según respondan los materiales del edificio, que están muy deteriorados", ha añadido.
Cuando finalice la estabilización, se podrá recuperar la actividad de los negocios hosteleros afectados y reabrir la calle, garantizando la seguridad. "Nuestra intención es avanzar lo más rápido posible para devolver la normalidad a este sector tan concurrido", ha señalado el técnico municipal.
El segundo paso será la demolición. Según Abadía, todo indica que deberá ser casi total, "aunque se irá determinando conforme avance el trabajo", ha indicado.
El edificio, deshabitado y vacío, está catalogado como de Interés Arquitectónico grado B, según el PGOU y su ficha de catalogación. El Ayuntamiento de Zaragoza ha informado que esta catalogación prevé conservar elementos como la fachada, la caja de escalera y varias columnas, ha añadido Abadía.
