
La Policía Nacional ha detenido a un joven que adquiría teléfonos móviles procedentes de robos. La legislación vigente tipifica la receptación como delito, lo que significa que se es conocedor del origen ilícito de los dispositivos. En el domicilio del detenido se hallaron 14 teléfonos, la mayoría denunciados como sustraídos.
La investigación se inició en septiembre a raíz de una denuncia de robo de un teléfono móvil. Unos días después, los agentes recibieron una llamada de la denunciante alertando de que a través de la aplicación 'buscar' le aparecía una ubicación muy precisa en el barrio de las Delicias. El sistema de geolocalización les condujo hasta el domicilio del que provenía la señal. Les abrió la puerta el compañero de piso del acusado, quien, tras permanecer ilocalizable durante unos días, fue detenido el pasado miércoles.
Los agentes solicitaron la entrada y registro en el domicilio, donde encontraron 14 teléfonos, una batería externa, 10 carcasas, dos cadenas doradas, una consola y un pasaporte a nombre del presunto responsable. La investigación concluyó que 11 de los dispositivos figuraban como sustraídos y fueron entregados a sus propietarios.
El detenido pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia, quien decretó su ingreso en un centro de internamiento para extranjeros, al tener vigente una orden de expulsión.
