
La Guardia Civil de Ejea de los Caballeros ha llevado a cabo la operación denominada 'Ironhide' que ha finalizado con la detención de un grupo criminal formado por cuatro personas que se dedicaban al robo de materiales metálicos en varias empresas de la provincia de Zaragoza. Todos ellos son varones y forman parte de la misma familia. Una vez sustraído el material, lo vendían en centros de reciclaje, haciendo uso de documentación a nombre de otras personas. Además, se ha investigado al propietario de un centro de reciclaje por supuesto delito de receptación.
La operación se inició el pasado mes de febrero tras varios delitos de robo cometidos en una empresa de Tauste en diferentes días, donde habían sustraído perfiles de aluminio valorados en más de 30.000 euros. Los agentes determinaron que los tres hechos delictivos habían sido efectuados por varias personas que accedieron con distintos vehículos a las instalaciones donde robaron el material. En todos los casos, la empresa estaba cerrada al público y los autores del delito llevaban prendas de trabajo similares a las de la empresa, con el objetivo de evitar levantar sospechas.
La Guardia Civil realizó diversas inspecciones en los centros de reciclaje en los que podrían haber vendido el material sustraído. En uno de ellos, localizado en Zaragoza, se habían efectuado ventas de mercancía similar a la robada durante los dos días posteriores a la última desaparición de material. En esta instalación se halló parte de ese material. El resto lo localizaron en un centro de reciclaje diferente.
Los perfiles metálicos habían sido vendidos por los sospechosos de los robos, utilizando para su venta dos documentos de identidad a nombre de otras personas. La Guardia Civil comprobó que estos DNI habían sido denunciados como sustraídos o extraviados.
Los cobros de la mercancía los hicieron con dinero en efectivo por un valor inferior a los 1.000 euros cada porte para evitar que se pagaran mediante transferencia, en la que quedarían plasmados los datos bancarios de los vendedores. Los perfiles sustraídos fueron recuperados por los especialistas y entregados a su propietario.
La identidad de los presuntos autores de los robos coincidía con quienes habían cometido otros hechos de similares características en otras dos empresas en Erla y en Cariñena.
Finalmente, la Guardia Civil localizó y detuvo a los cuatro integrantes de este grupo criminal familiar el 4 de abril. Son vecinos de Zaragoza y actuaron de manera coordinada, realizando un reconocimiento previo de la zona donde localizaban el material objeto de robo.
A los cuatro les imputan dos supuestos delitos de robo con fuerza en las cosas, un hurto, dos hurtos en grado de tentativa, dos delitos de usurpación de identidad y pertenencia a grupo criminal. Durante la operación se investigó también al propietario del centro de reciclaje donde fue localizado el material.
