Condenados a 14 años de cárcel seis miembros de la manada de Zaragoza, y el séptimo, a 13 como colaborador necesario
Todos ellos fueron acusados por la Fiscalía de secuestrar y violar a una joven durante dos días en un piso de la capital aragonesa en 2020, cuando la víctima tenía 21 años. La joven no denunció los hechos, pero mantuvo que no fueron consentidos

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a los siete miembros de la manada de Zaragoza por un delito continuado de violación. De los siete jóvenes juzgados, seis han sido condenados a penas de prisión de 14 años, mientras que el séptimo, a quien se juzgaba como colaborador necesario, pasará 13 años en la cárcel.
El pasado 11 de diciembre quedó visto para sentencia el juicio. Durante el proceso, la Fiscalía mantuvo la petición de más de 16 años de cárcel para cada uno de los siete acusados de secuestrar y violar a una joven de 21 años durante dos días en un piso de la capital aragonesa en 2020.
Según la Policía, todos ellos pertenecen a la banda Dominican Don´t Play. Fueron precisamente los agentes quienes descubrieron lo sucedido tras un decomiso de móviles, en los que se hallaron grabaciones compartidas en WhatsApp en las que se veía a los condenados durante los dos días que encerraron a la joven en un piso, en el que la drogaron y violaron reiteradamente.
Durante las tres sesiones del juicio se escucharon versiones enfrentadas. Una de las declaraciones fue la de la víctima, quien, detrás de un biombo, aseguró que nunca consintió las relaciones y señaló uno a uno a los acusados, a los que nunca denunció por miedo a las amenazas que había recibido. Sufre secuelas graves, como ratificaron los facultativos que la tratan desde 2022. Ha sufrido varios brotes psicóticos y ha sido hospitalizada varias veces.
La sentencia considera el relato ofrecido por la víctima "de todo punto verosímil, lógico y creíble" y que el argumento que dieron los condenados, asegurando que había existido consentimiento, "se compagina mal con las imágenes que ofrecen las grabaciones", en las que "se observa claramente una actitud de sometimiento involuntario por parte de la víctima".
Según la propia sentencia, la joven pidió que llamasen a una ambulancia en reiteradas ocasiones, pero nunca atendieron sus demandas. Cuando fue localizada, desorientada y vagando por la calle dos días después de ser secuestrada, se abrió el proceso judicial teniendo en cuenta la comunicación del Hospital Miguel Servet sobre su estado, en la que informaba de una presunta agresión sexual. El Juzgado número 7 de Zaragoza abrió diligencias y el Ministerio Fiscal comenzó la acción penal con la presentación de una querella. Seis años después de la agresión, los siete miembros de la manada de Zaragoza han conocido la sentencia.
Además de los años años de cárcel, los condenados no podrán acercarse a la víctima y a su domicilio, así como al lugar de trabajo o cualquier otro que ella frecuente, y deberán mantener una distancia de 500 metros y prohibición de comunicarse con ella durante 16 años.
