
La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza a cinco personas como presuntos responsables de delitos contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración irregular.
La investigación, denominada Operación Durum, comenzó en noviembre tras varias inspecciones realizadas entre la Policía y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en cuatro establecimientos de comida rápida tipo kebab.
En las inspecciones se localizó a varios trabajadores extranjeros en situación irregular que estarían siendo víctimas de explotación laboral. Bajo la figura de testigo protegido, declararon que los detenidos formaban parte de un grupo organizado dedicado a la explotación de trabajadores extranjeros sin documentación.
Según relataron las víctimas, eran obligadas a realizar jornadas laborales maratonianas, sin contrato ni alta en la Seguridad Social, sin días de descanso y sin cobertura sanitaria. Además, denunciaron haber sufrido un trato degradante, con insultos y amenazas constantes y salarios muy por debajo de lo legalmente establecido.
Los responsables facilitaban alojamiento a los trabajadores en condiciones de hacinamiento, según indican las autoridades. Así, los detenidos lograban reducir costes laborales y aumentar sus beneficios de forma ilícita, aprovechándose de la vulnerabilidad de las víctimas.
