
El proyecto de la nueva Romareda, cuyas obras han comenzado este lunes, plantea varios retos. En primer lugar, ceñirse a los 151 millones de euros con los que cuenta. "Hemos mirado múltiples alternativas para ajustarnos al presupuesto", ha asegurado César Azcárate, arquitecto del proyecto, en una entrevista en los informativos de Aragón TV.
Azcárate ha explicado que siempre han tenido ese objetivo en mente, marcado por la sociedad La Nueva Romareda, y que se va a lograr "a base de iterar en todas las partes del diseño".
Respecto al diseño del nuevo estadio, el arquitecto ha reconocido que es "muy complejo" debido a todas las partes con las que cuenta, entre las que ha destacada la estructura metálica para la cubierta, las instalaciones o los acabados arquitectónicos. "Son como vasos comunicantes entre los que tenemos que ir constantemente haciendo el equilibrio para no pasar de esa previsión", ha asegurado.
Azcárate también se ha referido al Real Zaragoza: "La sociedad ha decidido construir el estadio portátil para que juegue esta próxima temporada en la existente Romareda y después podamos realizar las obras con mucha mayor seguridad y mayor control de los plazos".
