
Fue una tormenta excepcional, pero en la retina de los zaragozanos permanecen las imágenes que se produjeron entre Parque Venecia y la Z-30, en la zona conocida como el barranco de la Muerte. El agua formó un torrente que anegó garajes y provocó numerosos daños materiales, aunque no hubo pérdidas humanas. El Ayuntamiento de Zaragoza ha iniciado, este martes, las obras de un canal perimetral que servirá de alivio a la trasera del CEIP María Zambrano y el cuartel de la Policía Local en caso de riadas y para incrementar su nivel de seguridad frente a los episodios excepcionales de tormentas.
“El canal tendrá dos metros de profundidad, 24 metros de anchura y más de 300 metros de longitud”, ha explicado Víctor Serrano. El concejal de Urbanismo e Infraestructuras ha recordado que "los trabajos se han dilatado en el tiempo" debido a los trámites administrativos.
El punto de partida de la canalización estará estará en la parte trasera del CEIP María Zambrano. El agua que no entre en el nuevo colector será derivada por la nueva infraestructura del canal perimetral hasta la Z-30, línea natural de evacuación, evitando su efecto directo sobre parte del barrio de Parque Venecia.
A toda esta obra se le añadirán conexiones y una pasarela peatonal sobre el cauce, además de integrarse en la medida de lo posible con el entorno para minimizar el impacto. “La actuación ha comenzado con las tareas de localización y marcaje de las líneas subterráneas de servicios, así como el vallado perimetral de la obra y el desbroce de los caminos y su entorno”, ha explicado Serrano. La obra supondrá la retirada de unos 300 ejemplares de pinos y arbustos, que ya está siendo compensada con una nueva plantación en la zona con casi 900 árboles y plantas.
