Vivir en la calle implica estar expuesto a la meteorología de cada momento.(se abre en una nueva ventana) Entidades como Cruz Roja trabajan para facilitar soluciones habitacionales a las personas sin hogar. A pesar de su labor, la cronificación de dicha situación complica en muchos casos su labor. Solo en 2024, Cruz Roja contabilizó 530 personas durmiendo en las calles de Zaragoza.
"Son personas en la situación de más extrema vulnerabilidad, entonces, sí que acuden de manera puntual, pero muchas veces no quieren, porque ni ellos mismos se creen que pueden salir de esa situación", explica Susana Royo, coordinadora provincial de Cruz Roja en Zaragoza.
Uno de esos casos pudo ser el del hombre de 51 años que falleció el jueves en un banco de la avenida César Augusto de Zaragoza(se abre en una nueva ventana), posiblemente de hipotermia. El Ayuntamiento asegura que los Servicios Sociales trataron de ayudarle en más de una ocasión.
"Rechazó siempre acudir a los recursos que se le facilitaban, como el albergue", ha subrayado la consejera de Políticas Sociales, Marián Orós, quien ha recordado que hay equipamientos y recursos municipales a disposición de las personas sin hogar: "En muchos casos, son personas con problemas de alcoholismo y salud mental. Nuestro trabajo es acercarnos y contarles los recursos que hay, que hagan uso de ellos".
Con el dispositivo de frío extremo activo desde noviembre, el Ayuntamiento pone a disposición más de 400 plazas entre el albergue y otros recursos habitacionales, además de servicio de desayuno, comida, cena y café caliente durante todo el día.
Quienes trataban con el fallecido a diario aseguran que le ofrecieron pasar la noche en un piso, pero que lo rechazó. "Estaba viviendo en la calle. El hombre comía en los comedores sociales y se solía sentar aquí siempre. Por eso lo conozco, porque yo suelo comer en los comedores sociales", ha señalado en Aragón TV Luis Jiménez, una de las personas que le conocían.
