250 estudiantes y profesores aragoneses aprenden herramientas para hacer frente a las adicciones
Preocupan cada vez más las adicciones tecnológicas, sin olvidar otras como el alcohol, el tabaco o las drogas entre jóvenes de 15 a 18 años. Este martes, CaixaBank y Fundación Relife celebran una jornada de concienciación y prevención en Zaragoza

El Circuito Relife, organizado por CaixaBank y Fundación Relife, está dirigido a concienciar sobre las consecuencias de las nuevas adicciones tecnológicas, en las que adquiere total protagonismo el uso de las redes sociales, la proliferación de las apuestas, los juegos online o los videojuegos, sin olvidar las adicciones al alcohol, el tabaco o las drogas. Este programa, destinado a jóvenes entre los 15 y los 18 años, ha comenzado en Zaragoza y llegará a 3.500 alumnos.
El exjugador de fútbol Julio Alberto creó la Fundación Relife con el objetivo de ayudar a los jóvenes a adquirir hábitos saludables. Los estudiantes que han participado en esta jornada han asegurado que tienen compañeros que pasan entre siete y ocho horas al día pegados a las redes sociales e incluso que ellos mismos pierden en ocasiones la noción del tiempo frente a las pantallas, lo que les genera estrés y ansiedad. También algunos de ellos aseguran que apartan los móviles cuando quedan con sus amigos para que no interfieran en su relación.

Julio Alberto en la charla de la Fundación Relife (Zaragoza). / Aragón TV
El testimonio de Julio Alberto como ejemplo de lo que significa atravesar una adicción le ha servido para plantear cuáles son las herramientas imprescindibles para superarla.
En los últimos años han aumentado las adicciones a la tecnología. El punto de mira se pone en los adolescentes que tienen entre 15 y 18 años y que están expuestos a un ritmo vertiginoso con graves consecuencias: "Detrás de las pantallas ya sabemos lo que nos podemos encontrar: el juego online, la pornografía, los abusos, los suicidios, las muertes, la violencia; una cantidad de cosas que cuando lo miras es terrible", ha apuntado Julio Alberto.
Este martes se ha inaugurado en Zaragoza este circuito de charlas que llegará a más de 3.500 alumnos en 12 provincias españolas. En esta iniciativa colaboran también profesionales sanitarios. En sus intervenciones han subrayado la importancia de la participación de las familias, aunque sin llegar a sobreproteger, ya que la adolescencia es también un periodo de aprendizaje que implica la experimentación: "Tenemos que estar a una cierta distancia, no romper los vínculos de comunicación. Hay que darles suficiente capacidad para que ellos prueben de forma segura y, sobre todo, hay que dar un buen ejemplo, coherencia entre lo que dices y lo que haces, eso es importante", ha señalado el responsable de la Unidad de Trastornos de Personalidad del Hospital Nuestra Señora de Gracia, César Paumar.
Todos los expertos coinciden en que hay que educar a los niños desde pequeños para que conozcan los riesgos y que de esa manera puedan evitarlos.

