El lunes se repartirán 25.000 litros de agua a los nueve municipios turolenses sin agua potable desde hace un mes
Son localidades que se abastecen del embalse de Cueva Foradada y que desde las tormentas del 31 de agosto y 1 de septiembre el agua que sale del grifo es muy turbia. Se trata de una medida mientras se ponen en marcha las soluciones técnicas

El Gobierno de Aragón va a suministrar 5.000 garrafas de agua de cinco litros a los nueve municipios turolenses que están sin agua potable desde hace un mes(se abre en una nueva ventana), como consecuencia de las fuertes tormentas del 31 de agosto y el 1 de septiembre. Un reparto que comenzará el lunes, y del que se encargarán los ayuntamientos.
Los municipios afectados, que se abastecen del embalse de Cueva Foradada, son Albalate del Arzobispo, Urrea de Gaén, Híjar, Samper de Calanda, Jatiel, Castelnou y La Puebla de Híjar, de la Comarca Bajo Martín; y Ariño y Oliete, de la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Ariño es el único municipio que tiene agua potable en estos momentos, al disponer de dos puntos de captación de agua, uno de ellos, un pozo.
Este viernes el director del Instituto Aragonés del Agua (IAA), Luis Estaún, y la directora del servicio provincial de Sanidad de Teruel, Asunción Navarrete, han visitado la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) que abastece las localidades de la Comarca del Bajo Martín afectadas por problemas en el suministro de agua potable.
Tras la visita y posterior reunión con los profesionales de los servicios implicados, se ha decidido adoptar unas soluciones técnicas inmediatas para intentar disponer de agua potable cuanto antes, informa el Ejecutivo en una nota de prensa. Entre otras medidas, se va a cambiar el lecho filtrante de arena y se sustituirá la 'bomba mamut' de los filtros, con el objetivo de eliminar la turbidez del agua.

Asunción Navarrete ha avanzado que con estas medidas se prevé que se solucione el problema cuanto antes, a la vez que ha afirmado que se mantendrá, como se ha hecho a lo largo de todo el mes, analíticas periódicas para ir comprobando la evolución de las medidas adoptadas.
El problema se inició a principios de septiembre, cuando las tormentas de final de agosto y principio de septiembre ocasionaron arrastre de tierras que generaron turbidez en el agua.
Semanalmente, se han realizado distintas analíticas que mostraban una mejoría lenta en los parámetros físico-químicos, pero los últimos resultados obtenidos el pasado 2 de octubre mostraron un empeoramiento, por lo que, además de mantener las restricciones al consumo de agua de boca, se ha considerado necesario emprender actuaciones a corto plazo. Los pueblos disponen de agua pero no pueden usarla para consumo humano.
