La muerte de Isabel sella su eterna historia de amor con Diego en Teruel
La implicación del elenco teatral y de toda la ciudad han hecho posible que la ciudad se haya retrotraído al Teruel del siglo XIII. La emoción se ha adueñado de una plaza repleta de visitantes que han podido revivir de nuevo esta leyenda

El beso de Isabel de Segura a Diego de Marcilla ha puesto fin a una apasionada historia y ha dado comienzo, de nuevo, a la leyenda que desde hace 800 años ensalza el amor y universaliza el nombre de Teruel. Culminan así meses de preparación y se pone el broche de oro a un intenso fin de semana que transforma por completo a la capital turolense.
Si algo caracteriza a las Bodas de Isabel es la implicación, no solo del elenco teatral, sino también de toda una ciudad que ha retrocedido al siglo XIII. Los visitantes han seguido cada representación de esta leyenda con emoción e intensidad. Este domingo, por fin, Isabel le ha dado a Diego el beso prometido sobre su lecho de muerte. En ese instante, ella también ha muerto, sellando así un amor que ha quedado para la eternidad.
Isabel ha cumplido finalmente su promesa tras la muerte de Diego. Su beso ha sellado un amor que no pudo ser en vida y que ha transformado en inmortal un sentimiento que forma parte de las señas de identidad de la ciudad de Teruel.

Los últimos instantes de la leyenda de los Amantes de Teruel se han vivido con mucha emoción en la ciudad. El público ha arropado al comitiva fúnebre de Diego desde sus inicios en un silencio solo roto por los sonidos de los tambores y los bombos. Isabel, antes de besar a su amado, contemplaba el paso del cuerpo de Diego desde el balcón y, tal y como cuenta la leyenda, ha ido a su lecho y le ha dado el beso que le prometió en vida antes de morir de amor.
Isabel y Diego recorrerán ya unidos para siempre las calle de Teruel y fortalecen de nuevo una leyenda que ha elevado a esta ciudad a la admiración compartida por esta historia de amor.
Y tras el anticipado y trágico final, el broche a la fiesta lo han puesto o la interpretación del Romance de Ciego y la Oda a los Amantes. Y por último, esa invitación al beso a la que el público no duda en sumarse, y que transmite que el amor es el sentimiento más poderoso.
Se ha puesto así el final a la vigésimo novena edición de Las Bodas de Isabel con un balance satisfactorio y con el punto de mira puesto en lograr la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. "Al final, no es solo una interpretación. Ellos sienten realmente esta historia y la familia que se crea. Es esa emoción la que conecta realmene con el público", señalaba la directora de las Bodas, Lorena Muñoz.










