
Alumnos llegados de todas las partes de España han disfrutado durante 12 días del curso de artes escénicas desarrollado en Albarracín y que llega a su fin este domingo. Una jornada llena de diferentes actuaciones donde el rico patrimonio del municipio turolense ha servido de escenario.
El curso cuenta con casi una década de historia, y combina danza, música y teatro para todas las edades. En cada una de las clases han trabajado cada movimiento, gesto y expresión. La danza es una de las artes que busca desarrollar esta cita, a la que se suma la música y la interpretación, porque todas se dan la mano en las artes escénicas.
La profesora de danza África Morris ha explicado que el trabajo multidisciplinar es "apasionante". "Encontrar un diálogo entre diferentes disciplinas artísticas da riqueza a nivel pedagógico, a nivel cognitivo, a nivel artístico. Es muy, muy interesante". Ricardo Gassent, el director de artes escénicas, destaca: "Cuanto más te relacionas con las otras artes, más aprendes de la tuya propia y más completo te haces".
La mezcla también se encuentra en las edades de los alumnos: desde los nueve años hasta los 70. Así, la frescura de unos se complementa con la experiencia de otros. "Estamos compartiendo con gente de distintos sitios, de distintas edades. Entonces es enriquecedor, también en el plano personal", señala la alumna Isabel Herrero. "Además, aprendemos canciones nuevas, bailes y cómo inspirarnos y bailes muy chulos", destaca Gadea Peña, otra de las participantes.
La ecuación se completa con el patrimonio de Albarracín, que funciona como escenario activo de las actuaciones y como fuente de inspiración para un curso, que ya cumple nueve ediciones.
