Ventajas y desventajas de utilizar la IA para planificar viajes estas navidades: "Te da itinerarios muy ‘mainstream'"
El 41 % de los viajeros ha utilizado IA generativa para organizar sus escapadas, algo muy útil para lo más práctico pero que tiene limitaciones que solo el factor humano salva

¿Quién no le ha pedido a ChatGPT información o sugerencias para un viaje? El uso de la inteligencia artificial para organizar viajes es una realidad cada vez más común y a la que seguro que muchos han recurrido para sus escapadas esta Navidad, pero, según los profesionales del sector, tiene tantas ventajas como inconvenientes.
Un estudio de la consultora Oliver Wyman muestra que el 41 % de los viajeros ha utilizado recientemente IA generativa para organizar sus escapadas. Con ella, agilizan búsquedas, diseñan itinerarios y reciben recomendaciones en función de sus gustos y tiempo disponible. Sin embargo, los expertos coinciden en que el factor humano va a seguir siendo imprescindible para planificar un viaje.
"La IA facilita mucho la planificación inicial: lo que antes buscabas en Google ahora lo puedes pedir de forma más concreta, con horarios, intereses o preferencias”, explica Abel Hernández, portavoz de la empresa de viajes WeRoad. No obstante, advierte de sus limitaciones: "Al nutrirse de muchas fuentes similares, el riesgo es acabar haciendo exactamente lo mismo que todo el mundo. Te da itinerarios muy 'mainstream'".
Algo que no sucede cuando entra en juego la personalización y el criterio humano. "La IA se basa en información de otras fuentes. Yo llevo 23 años veraneando en Grecia y te aseguro que los trucos y recomendaciones que te voy a hacer a nivel personal serán mucho más humanos y cercanos", dice Hernández, que asegura que "la calidad, la cercanía y la profesionalidad" nunca podrán ser sustituidos por una IA.
Desde el sector turístico, la llegada de la IA se ve más como una oportunidad que como una amenaza. Hernández recuerda que ya ocurrió algo similar con la irrupción de internet: "Se decía que acabaría con las agencias de viajes y no solo no ha pasado, sino que muchas han crecido. Ahora la IA se está integrando como una herramienta más".
En ese sentido, apunta que los agentes que se limiten a ofrecer un itinerario básico corren el riesgo de quedarse atrás, pero quienes aportan experiencia, recomendaciones propias y conocimiento profundo del destino, mantendrán su valor diferencial.
Una visión que comparte Lucía Martínez, coordinadora de viajes en WeRoad desde hace tres años. Martínez destaca que muchos viajeros llegan "sobreinformados", con expectativas creadas por la IA que no siempre se ajustan a la realidad. "A veces vienen con un ‘checklist’ de lugares muy masificados o recomendaciones poco auténticas. Se pierde lo local y la esencia cultural", considera.
Para ella, la IA no sustituirá su trabajo ni el de los agentes de viajes, sino que simplificará lo más "tedioso" de sus tareas como "preparar documentos prácticos, qué llevar en la mochila o estimaciones de tiempo". Les ahorrará un tiempo que podrán invertir en crear experiencias más personalizadas, porque, insiste: "Para mí el valor de viajar son las personas y lo que han vivido en este lugar".
Ambos coinciden en que, especialmente en viajes complejos o destinos menos convencionales, la experiencia de un profesional sigue siendo determinante. "Si te vas a un país como Kirguistán prefieres la documentación y el criterio de un agente", señala Hernández.
El mensaje para los viajeros es prudente: usar la IA como apoyo, pero no dar por cierta toda la información que aporta. Aunque puede ser muy útil para lo más práctico, viajar no es planificar o hacer un 'checklist', sino vivir experiencias. "Las personas son lo que más te van a aportar valor a la hora de conocer un lugar, una costumbre o una cultura. Hablar con un panadero en Nepal te enseña más sobre la cultura que seguir un itinerario de ChatGPT", reflexiona Martínez. Y eso no hay IA que pueda replicarlo.
