'Hasta pronto' al Parque de Atracciones de Zaragoza
El recinto ha terminado este domingo la temporada y no volverá a abrir hasta concluir las obras de remodelación. Mantendrá la mayoría de sus atracciones actuales, solo cuatro desaparecerán y regresarán totalmente actualizadas

El Parque de Atracciones de Zaragoza se inauguró en el año 1974. Ahora, más de medio siglo después, cierra temporada para dar paso a un nuevo recinto. Se va a remodelar al completo. Mantendrá la mayoría de sus atracciones actuales y solo cuatro desaparecerán, pero volverán totalmente actualizadas.
Por ejemplo, en el nuevo parque habrá una nueva montaña rusa con capacidad de 500 personas por hora, e incorporará novedades como un mini parque acuático. Aunque el objetivo es que siga manteniendo su esencia para atraer a niños y a mayores. "El abuelo ha traído a sus hijos, ahora los hijos traen a los nietos. Queremos conservar todo ese tipo de atracciones pero dándoles un lavado de cara, una puesta a punto y que siga recordándole a esos abuelos y a esos padres las atracciones cuando ellos las montaron", dice el jefe de operaciones del parque, Raúl Hernández.
Y es que muchos recuerdan cuando el parque era una novedad y fueron testigos de su apertura. "Era la fiesta principal, comer toda la familia y luego venirte al parque de atracciones con ellos", "sobre todo la casa magnética, y lo de los espejos, el Mississippi... eran cosas muy novedosas", "en aquellos momentos estuve dos o tres veces aquí...". Es lo que recuerdan algunos de los visitantes que, este domingo por la mañana, han acompañado a sus nietos a una fiesta infantil que se organizaba en el recinto a cargo de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión.
Allí también se ha puesto de manifiesto cómo una actividad que era típica hace décadas, sigue emocionando a los más pequeños: "Yo quiero montarme en el coche", "a montarnos en cosas y a pasar tiempo con los amigos y la familia", dicen algunos de los pequeños que han disfrutado del parque durante el último día de apertura.
Con esto, se pone el punto y seguido a un complejo histórico que seguirá siendo nuestro parque de atracciones de toda la vida. No es un adiós, es un "hasta pronto".
