Aumentan los hurtos por parte de empleados de supermercados: ¿Qué es lo que más se roba?
En 2025, las pérdidas en comercios por hurtos y robos superaron los 2,8 millones de euros, un 52% más que el año anterior

Whisky, cañas de lomo, galletas, pechugas de pollo o tinto crianza son algunos de los productos que de forma recurrente hurtan empleados de tiendas de alimentación y que provocan su despido disciplinario, avalado en la inmensa mayoría de los casos por los tribunales de toda España.
La casuística es infinita, aunque algunos casos son particularmente llamativos por la cantidad o el género de los productos que no pasan por caja, y que suponen para los empleados de estos comercios el despido inmediato.
La empleada de un comercio de Tenerife sustrajo hasta 22 botellas de whisky de alta gama entre abril y septiembre de 2023.
Su despido fue ratificado por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias el pasado 16 de enero, tras constatar que además había sustraído una docena de botellas de vino tinto crianza y otras tantas de blanco verdejo, espumosos variados, licor de Pomelo y una caja de bombones. También constan en la lista una caja de torreznos fritos, galletas y mostaza antigua.
El aceite de oliva, lo que más se roba
Las pérdidas por hurtos y robos en comercios ascendieron en 2025 a 2.817 millones de euros, un 52 % más que un año antes, según datos de la Asociación Española de Empresas de Gran Consumo (AECOC), una de las mayores asociaciones empresariales del país que no desglosa los datos de los hurtos cometidos por empleados.
No obstante, sí especifica que alimentación -con el aceite de oliva en primera posición- y bebidas siguen al frente de las categorías que más padecen los hurtos en las tiendas, seguidos por artículos textiles y bricolaje.
Alimentos y bebidas son también los preferidos de los empleados, como en el caso de una cajera que durante varias semanas de 2025, había permitido a una conocida sacar sin pagar un chorizo de herradura, patatas fritas, filetes y alitas de pollo y lomo adobado, entre otros productos.
La sentencia del 2 de febrero del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, sección Cáceres, ratificó el despido al confirmar que se considera "robo, hurto o malversación" no solo sustraer productos sino "el consumo propio o venderse o cobrarse a sí mismo o a otros" sin pagar o a precios ficticios.
Más sangrante resulta el caso del empleado de un comercio que sustrajo productos por valor de 72 euros, y cuyo despido fue ratificado el 27 de noviembre de 2025 por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Granada.

Múltiples sentencias avalan el despido de trabajadores por hurtos. / Canva
El hombre se llevó varias botellas de vino de ínfima categoría, una lata de paté de atún, una caja de bombones, una brocha de maquillaje, una bandeja de pechugas de pollo y un sacacorchos.
La picaresca de cambiar a la baja el precio de los alimentos le costó el empleo a una trabajadora de un centro comercial de Valladolid, despido que fue confirmado por el Tribunal Superior de Justicia en enero de este año.
De acuerdo con una cajera, que también fue despedida, bajó el precio de un lomo de cebo ibérico nobleza castellana de medio kilo a 4,99 euros, cuando su precio era de 20,13; en total, consiguió con este método 27 piezas de lomo.

