Así se aprovechan los desinformadores de nuestras emociones para viralizar sus bulos
Cuando recibimos algún contenido que toca nuestra fibra sensible es fácil que lo compartamos sin para a pensar si es cierto.

Hay veces en las que, al recibir un contenido que nos emociona, lo compartimos sin parar a pensar si es real. Es algo que nos hace más vulnerables ante esos bulos que utilizan la historia de un niño enfermo o un perro al que van a sacrificar para pedir nuestra colaboración y que compartamos la publicación. Aunque lo hagamos con la mejor intención del mundo, estaremos compartiendo un bulo y es importante evitarlo.
De todo ello hablan en el podcast adjunto de Maldita Tecnología, en Aragón Radio.

EN PAUSA
1x
00:00
