Muere el mito del cine francés Brigitte Bardot a los 91 años
Fue todo un símbolo de la gran pantalla francesa. Levantaba pasiones allá donde iba y era todo un icono de estilo que aún sigue siendo un referente. Dejó pronto el cine, pero su huella fue profunda. Este domingo nos ha dejado con 91 años.

Brigitte Bardot, uno de los grandes iconos del cine francés y símbolo de toda una época, ha fallecido hoy a los 91 años. Actriz, mito de la gran pantalla y referente de estilo, Bardot dejó una huella imborrable en la cultura popular del siglo XX, pese a abandonar el cine de forma prematura.
Su consagración llegó en 1956 con 'Y Dios creó a la mujer', la película que la encumbró internacionalmente y la convirtió en un mito. A partir de entonces, su imagen trascendió el cine: Bardot pasó a representar la liberación sexual femenina y una nueva forma de entender la feminidad ante las cámaras.
Nacida en París en el seno de una familia acomodada, su vocación inicial fue la danza. Sin embargo, con solo 14 años comenzó a protagonizar portadas de revistas, anticipando una fama que no tardaría en llegar. Ni siquiera su ambliopía, una afección visual, restó magnetismo a una presencia arrolladora que cautivó al público de todo el mundo.
Su vida sentimental fue tan intensa como mediática. Se casó en cuatro ocasiones y mantuvo relaciones con figuras destacadas como el actor Warren Beatty o el cantante Serge Gainsbourg, con quien grabó una canción convertida en himno al amor. Su belleza y popularidad la llevaron incluso a ser la primera mujer real en prestar sus rasgos a Marianne, símbolo de la República francesa.
Con apenas 40 años, Bardot decidió alejarse definitivamente de los focos. Desde entonces centró su vida en la defensa de los animales, creando una fundación y dedicando sus últimos años a esta causa junto a su cuarto marido, vinculado políticamente a Jean-Marie Le Pen. Su trayectoria vital también estuvo marcada por episodios controvertidos, como su rechazo a la Legión de Honor, varios intentos de suicidio y la superación de un cáncer de mama.
Se apaga ahora la luz de Brigitte Anne-Marie Bardot, pero permanecen su mirada delineada, su melena rubia y una sonrisa inconfundible que ya forman parte del imaginario colectivo. Un icono eterno del cine y la cultura popular.
