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Internacional

Muere a los 100 años Jimmy Carter, expresidente de los Estados Unidos

Fue presidente de 1977 a 1981 y fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2002

Jimmy Carter en 1979, durante su época de presidente. / EFE
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El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter, electo en 1976 y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2002, ha muerto este domingo a los 100 años en su hogar de Plains, su localidad natal, en el estado de Georgia, rodeado de su familia, según ha confirmado el Centro Carter en un comunicado.

Carter, que se encontraba en su hogar en cuidados paliativos, aún votó en las elecciones del pasado noviembre, al mismo tiempo que recibía tratamiento por una forma agresiva de cáncer de piel tipo melanoma, con tumores que se habían extendido al hígado y al cerebro.

Jimmy Carter fue el presidente 39 de EE.UU., elegido en 1976 y en el poder desde 1977 hasta 1981, cuando le sustituyó el republicano Ronald Reagan. Nacido en 1924, está considerado uno de los líderes más progresistas que ha tenido EE.UU. No obstante, su mandato se vio marcado por la crisis de los rehenes estadounidenses en Irán.

Este episodio provocó que los más conservadores lo etiquetaran para siempre como un mandatario débil y le costaría la reelección en noviembre de 1980. Sin embargo, con el paso del tiempo su presidencia pasó a ser considerada de forma más positiva y logró el Nobel de la Paz en 2002.

De una granja de cacahuetes a la Casa Blanca

Nacido en 1924 en un pueblo de apenas 600 habitantes del estado de Georgia, Carter creció en una granja de cacahuetes y algodón en la zona más pobre de este estado sureño. Su padre, Earl, "era un segregacionista, como todos los otros hombres del condado", según reconoció el expresidente en una entrevista en julio (de 2015).

La que más influyó en su carácter fue su madre Lillian, una enfermera que desdeñaba los prejuicios raciales de su entorno. En 1946 se graduó en la Academia Naval de Annapolis (Maryland), se casó con Rosalynn y se unió a la Marina, pero en 1953 regresó a Plains para hacerse cargo de la granja familiar.

Allí reforzó sus vínculos con la iglesia bautista, donde siguió dando sermones hasta el final de su vida y comenzó a interesarse por la política, hasta que en 1962 ganó un asiento en el Senado estatal. Después de un primer intento fallido, Carter fue elegido como gobernador de Georgia en 1970, tras una campaña en la que se labró la imagen de político humilde y cercano, lo que acabaría abriéndole las puertas de la Casa Blanca.

Carter era poco conocido a nivel nacional, pero su origen sureño, su apariencia honesta y su sonrisa luminosa cautivaron a un país desilusionado con la política tradicional y ansioso por recuperar la autoestima tras el escándalo de Watergate y la guerra de Vietnam.

Un legado internacional con frutos en O. Medio, China y el Canal de Panamá

Su mandato en la Casa Blanca rindió sus principales frutos en política exterior: además de negociar la paz egipcio-israelí, Carter reanudó las relaciones con China en 1979 y firmó los tratados que reconocieron la soberanía de Panamá sobre el canal.

A nivel nacional, Carter creó los departamentos de Educación y Energía, luchó contra la inflación y redujo la dependencia del petróleo extranjero, pero chocó con la crisis petrolera de 1979 y sus imágenes de largas colas en las gasolineras.

Sin embargo, su presidencia quedó marcada por los 444 días de cautiverio en Irán de 52 rehenes estadounidenses, liberados el mismo día en que Carter cedió el poder al republicano Ronald Reagan.

Carter continuó en la diplomacia tras su derrota, hablando incluso con enemigos de su país como Corea del Norte o Cuba, y alcanzó en el exterior una estatura inédita para un expresidente.

Jimmy Carter en 2016 tras recibir una distinción del presidente de Panamá. / EFE

Sus gestiones incomodaron muchas veces a sus sucesores en la Casa Blanca y le generaron una relación tensa con su Partido Demócrata, especialmente desde 2006, cuando publicó un libro sobre Palestina en el que denunciaba la situación en Gaza y lo que consideraba una influencia desmedida de Israel en el Congreso de su país.

Su imagen mejoró en EE.UU. de la mano de los logros del Centro Carter en observación de elecciones y Derechos Humanos, incluso antes de que el expresidente recibiera el Nobel de la Paz.

Chip Carter: "Mi padre fue un héroe"

“Mi padre fue un héroe, no solo para mí sino para todos los que creen en la paz, los derechos humanos y el amor desinteresado”, ha dicho en el comunicado Chip Carter, hijo del expresidente.

"Mis hermanos, mi hermana y yo lo compartimos con el resto del mundo a través de estas creencias comunes. El mundo es nuestra familia por la forma en que unió a las personas, y le agradecemos por honrar su memoria al continuar viviendo estas creencias compartidas”, ha señalado además en nombre de su familia.

Según con el Centro Carter, habrá ceremonias públicas en Atlanta y Washington D.CC., seguidas de un entierro privado en Georgia. Los arreglos finales para el funeral de estado del exmandatario, incluidos todos los eventos públicos y las rutas de la caravana, aún están pendientes.

Un año en paliativos coincidiendo con su centenario

En 2023 Carter ingresó en cuidados paliativos, optando por renunciar a más tratamientos para prolongar su vida y se mantuvo en su hogar de Plains, desde donde su familia mantenía al tanto al público de su condición de salud. La familia ha pedido que en lugar de flores se envíen donativos al Centro Carter.

A Carter le sobreviven sus hijos Jack, Chip, Jeff y Amy; 11 nietos y 14 bisnietos. Su esposa, Rosalynn, con la que estuvo casado 69 años, murió hace un año.

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