Marruecos, un año del terremoto de magnitud 6,8 que mató a 3.000 personas
Algunos supervivientes tratan de rehacer sus vidas, pero en pueblos remotos, la reconstrucción es lenta y sus vecinos siguen viviendo en refugios improvisados

Se cumple un año del devastador terremoto en Marruecos que mató a unas 3.000 personas, y dejó numerosos daños materiales. Casi 3.000 localidades de los valles del Alto Atlas quedaron dañadas. Hoy, 12 meses después, algunos supervivientes tratan de rehacer sus vidas, pero en los pueblos remotos, la reconstrucción es lenta y sus vecinos siguen viviendo en refugios improvisados.
En Ouirgane, en el Alto Atlas de Marruecos, la reconstrucción avanza y algunos de sus vecinos se sienten aliviados por su nueva casa, reconstruida con una subvención del gobierno marroquí. "Hoy estoy en casa, ya no en un refugio improvisado, sino en una casa de verdad", asegura uno de los beneficiados.
Son las consecuencias de un terremoto de magnitud 6,8 que mató a unas 3.000 personas, que dejó 5.000 heridos y dañó más de 60.000 casas. En pueblos como Tiniskt sus residentes aún sufren las repercusiones del mortal temblor. "Todavía hay gente viviendo en tiendas de campaña sufriendo el calor y, pronto, el frío", cuenta Yassine, de 26 años.
Allí, Abdullah denuncia la escasez de materias primas. "Las grandes distancias entre las grandes ciudades y nuestra región hacen que el transporte sea especialmente difícil", añade.
El Gobierno anunció 11.700 millones de dólares en ayudas para la reconstrucción durante los cinco años posteriores a un seísmo que afectó a casi tres millones de personas. Pero según Cruz Roja, en numerosas aldeas del Atlas los servicios son inadecuados y todavía faltan infraestructuras de saneamiento.
