La OPEP+ acuerda aumentar su producción de petróleo en 188.000 barriles diarios desde junio
El alza, la tercera del año, llega en plena tensión en el estrecho de Ormuz y con dudas sobre su impacto real en el mercado

Representantes de siete grandes países productores de la alianza petrolera OPEP+ han acordado este domingo incrementar la producción de crudo en 188.000 barriles diarios a partir del mes de junio.
Este ajuste voluntario se suma al aumento aprobado en abril, de 206.000 barriles diarios, y responde al objetivo de apoyar la estabilidad del mercado.
En el encuentro, han participado Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia, junto a Rusia, Omán y Kazajistán. Los países han subrayado que continuarán evaluando de cerca la evolución del mercado energético y adoptarán nuevas decisiones en función de su comportamiento.
No obstante, el impacto de este incremento podría ser limitado, ya que los productores del Golfo Pérsico siguen sin poder exportar parte de su crudo debido al bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra no resuelta entre Irán y Estados Unidos, una vía por la que transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
Este es el tercer aumento consecutivo de producción acordado por la alianza en lo que va de año y se produce apenas unos días después de la salida de Emiratos Árabes Unidos del grupo.En las dos reuniones anteriores celebradas este año, la alianza ya acordó incrementos de 206.000 barriles diarios, por lo que el aumento anunciado ahora se sitúa en niveles similares, aunque sin la participación de Emiratos Árabes Unidos.
En este escenario, solo algunos miembros del grupo, con Arabia Saudí a la cabeza, disponen de capacidad suficiente para incrementar su bombeo de forma significativa.
Mientras tanto, los precios del petróleo han repuntado en la última semana hasta alcanzar máximos de los últimos cuatro años, impulsados por la falta de acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto.
En este contexto, diversos analistas advierten de posibles interrupciones en el suministro de crudo y productos refinados, como el queroseno, un escenario que podría reactivar la inflación en muchos países industrializados.
