Israel comienza su ofensiva terrestre para tomar Ciudad de Gaza
En la capital de la Franja permanecen 150.000 refugiados. Netanyahu calcula que sus ruinas esconden al menos a 3.000 milicianos de Hamas

Poco le ha importado a Israel que la ONU haya declarado la actuación de su ejército de genocidio en Gaza. En este mismo día, las fuerzas armadas israelís han iniciado una ofensiva terrestre contra la principal ciudad de la Franja. Allí, según cifras de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), permanecen casi 150.000 palestinos refugiados.
El Ejército israelí confirmó este martes que ya hay tropas terrestres dentro de Ciudad de Gaza, tras semanas de intensos bombardeos contra la ciudad y sus rascacielos residenciales, donde calcula que aún se encuentran entre 2.000 y 3.000 milicianos de Hamás. "Anoche empezamos a profundizar nuestras operaciones dentro de la ciudad, es algo gradual, pero ayer fue un gran paso adelante en el despliegue de fuerzas y en las operaciones en el terreno", dijo un oficial, que prefirió mantener el anonimato.
La ofensiva se produce después de una noche de intensos bombardeos, que han dejado al menos 41 muertos, 37 de ellos en la capital y cuatro en el centro de la Franja de Gaza. En total, el conflicto ha dejado cerca de 65.000 muertos, entre ellos más de 19.400 niños.
Informe de la ONU
Mientras, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados ha presentado su informe en el que asegura que las fuerzas israelíes han ejecutado cuatro de los cinco actos tipificados como genocidas: asesinatos, daños graves físicos o mentales, condiciones de vida destinadas a la destrucción del grupo e imposición de medidas para impedir nacimientos. Desde el organismo internacional se acusa directamente al presidente israelí, Isaac Herzog, al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y al exministro de Defensa entre diciembre de 2022 y noviembre de 2024, Yoav Gallant, por haber "incitado a la comisión de genocidio".
Uno de los hallazgos más dramáticos es que la esperanza de vida ha caído prácticamente a la mitad en Gaza, desde los 75,5 años cuando empezó el conflicto a 40,5 años un año después y a 34,9 años más recientemente.
El Ejecutivo israelí ha calificado el informe de la ONU de "falso", acusándolo de basarse en "mentiras de Hamás". El Ejército afirma que la acusación de genocidio "no tiene fundamento".
