Irán anuncia que dejará de atacar a países vecinos salvo que sea atacado desde esos territorios
El presidente Masud Pezeshkian ha pedido disculpas por las ofensivas y advierte de que responderán si se utilizan esos países para atacar a Irán. Mientras tanto, continúan los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Teherány

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha afirmado este sábado que su país ha decidido poner fin a los ataques contra los países vecinos, salvo que se lancen ofensivas contra Irán desde esos territorios.
“El Consejo de Liderazgo decidió ayer poner fin a los ataques contra países vecinos, a menos que Irán sea atacado desde esos territorios”, aseguró el mandatario en un mensaje grabado emitido por la televisión estatal.
Pezeshkian, que forma parte del Consejo de Liderazgo formado tras la muerte de Alí Jameneí el pasado sábado por la ofensiva de Estados Unidos e Israel(se abre en una nueva ventana), pidió disculpas a los países vecinos por las ofensivas iraníes y les instó a que “no se conviertan en instrumentos del imperialismo". "Algunos están pensando en aprovechar esta oportunidad para atacar nuestro territorio. Les envío este mensaje: no se conviertan en instrumentos del imperialismo", añadió.
Desde el inicio de la guerra el pasado sábado(se abre en una nueva ventana), Irán ha lanzado ataques con misiles y drones contra objetivos estadounidenses e infraestructuras energéticas en una docena de países de la región, entre ellos Arabia Saudí, Kuwait, Catar y Emiratos.
Casi al mismo tiempo que se difundía el mensaje del presidente iraní, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó de una nueva "oleada de ataques con misiles y drones contra Baréin y Catar".
Hasta ahora, las autoridades iraníes habían sostenido que sus ataques iban dirigidos contra bases estadounidenses situadas en países del golfo Pérsico y no contra el territorio de esas naciones, y los habían justificado como su derecho legítimo.
Nueva escalada militar en Teherán y Tel Aviv en la octava jornada de guerra
La octava jornada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzaba este sábado con nuevos bombardeos sobre Teherán. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron de una nueva oleada de ataques "a gran escala" contra infraestructuras del régimen iraní en la capital, en una ofensiva conjunta con Washington que, según fuentes militares israelíes, ha causado más de un millar de muertos en Irán. Tras los bombardeos, la televisión estatal iraní reportó un incendio en el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, donde se observaron densas columnas de humo.
Irán respondió con nuevos ataques con misiles y drones dirigidos contra Tel Aviv, mientras Israel aseguraba estar interceptando parte de esos proyectiles. En paralelo, la tensión se extendió por la región: Baréin activó sirenas ante la posibilidad de un ataque aéreo y Arabia Saudí anunció que había derribado un misil balístico y cuatro drones dirigidos contra instalaciones militares y energéticas.
Mientras tanto, Estados Unidos estudia medidas para contener el fuerte encarecimiento del petróleo provocado por el conflicto, en un contexto de incertidumbre en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del crudo mundial.
