Hungría pone fin a los 16 años de gobierno ultraliberal de Viktor Orbán con la victora de Péter Magyar
El conservador arrasa en la elecciones generales del país con un mensaje europeísta que le proporcionará dos tercios de los asientos del parlamento magiar

La oposición de Hungría, liderada por el conservador Péter Magyar, ha puesto fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán, tras ganar en las elecciones legislativas con una mayoría absoluta que le proporcionará más de dos tercios de los escaños en el próximo Parlamento. Tisza, el partido del vencedor en los comicios, obtuvo un 53,5 % de los votos emitidos frente al 38 % de Fidesz.
La jornada electoral de este domingo ha estado marcada por una participación históricamente alta, con el 79,5 %, el nivel más alto registrado, desde la caída del comunismo en Hungría, en 1989.
Mensaje europeísta
Tras confirmarse su victoria en las elecciones, Magyar ha lanzado un mensaje europeísta. "El lugar de nuestra patria estuvo, está y estará en la UE", dijo ante decenas de miles de sus seguidores, concentrados a orillas del río Danubio, enfrente del Parlamento de Hungría.
"Arreglaremos todas nuestras disputas con los países vecinos", agregó Magyar, sin nombrar explícitamente a Ucrania, con la que Orbán estuvo enfrentado en los últimos meses por la interrupción del tránsito de petróleo ruso hasta Hungría.
Precisamente el complejo sistema electoral, una mezcla de voto mayoritario y proporcional, que le venía dando una ventaja casi insuperable al partido de Orbán, ha hecho posible la "súper mayoría" para el Tisza, ya que ha logrado superar al Fidesz con claridad no solo en los grandes centro urbanos sino también en muchas zonas rurales del país. Orbán había sido hasta ahora un referente para el populismo ultranacionalista europeo e internacional, incluyendo el propio presidente estadounidense, Donald Trump, que pidió abiertamente el voto a su favor.
Desde su victoria electoral del año 2010, el Fidesz había enmendado en solitario, sin consultar con la oposición, la Constitución, reformado varias veces la ley electoral, y mermado derechos civiles, de libertad de prensa y del sistema de la Justicia.
Además de enfrentarse a las instituciones durante años, Orbán se había posicionado como un arduo crítico de Ucrania y defensor de los intereses de Rusia y alejado de la Unión Europea. Al mismo tiempo, la corrupción fue creciendo bajo el Fidesz a niveles jamás vistos en Hungría, con un enriquecimiento extremo del círculo más íntimo del primer ministro, incluyendo su propia familia y amigos de la infancia.
