Europa reforzará sus sanciones a Rusia tras tres años de guerra para poner a Ucrania en el centro de la negociación
Este lunes, los ministros de Exteriores europeos prevén aprobar estas nuevas sanciones. Mientras tanto, todas las miradas se dirigen a los otros tres actores fundamentales en este momento de la guerra: Ucrania, Rusia y Estados Unidos

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea prevén aprobar este lunes nuevas sanciones contra Rusia, coincidiendo con el tercer aniversario de la invasión de Ucrania. “Hay que poner a Ucrania en una posición de fuerza en la que pueda decir que no a un mal acuerdo”, ha indicado una alta funcionaria comunitaria sobre el apoyo a Kiev, después de que Estados Unidos haya puesto en duda la legitimidad del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y haya iniciado sin él contactos con Moscú sobre un acuerdo de paz.
Los ministros de Exteriores europeos esperan hacer oficial un acuerdo político sobre el decimosexto paquete de sanciones contra Rusia desde que inició hace casi tres años la invasión a gran escala de Ucrania. Incluirá más medidas contra los buques de la llamada “flota fantasma” rusa que ayudan a que Moscú esquive las sanciones a su petróleo, así como la prohibición de importar aluminio de Rusia y de exportarle servicios de refinería de crudo y gas.
La lista general de sancionados se ampliará en 48 personas y 35 entidades, según fuentes diplomáticas. También debatirán la propuesta de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, de impulsar un nuevo fondo para proporcionar a Ucrania más munición de artillería, defensas aéreas y reabastecer a las brigadas ucranianas este año.
Esa nueva aportación no sustituiría a los 6.600 millones de euros del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz para reembolsar a los Estados miembros que han ayudado a Ucrania y que Hungría sigue bloqueando, según indicaron fuentes comunitarias. Para que saliera adelante el nuevo fondo sería necesaria la unanimidad de los 27 países o la “abstención constructiva” de alguno de ellos, si bien las contribuciones voluntarias podrían ser una posibilidad.
En el momento actual de la guerra, Europa mira hacia Estados Unidos y su papel desde la llegada de Trump al poder y reivindica la posición destacada que debe tener Ucrania frente a Rusia en una posible vía de negociación.
En estos tres años se contabilizan miles de muertes y una destrucción masiva en Ucrania, así como el desplazamiento forzado de muchos habitantes en las zonas ucranianas más afectadas. La estrategia de ambos países se agudiza después de 36 meses de desgaste humano y armamentístico.
A medida que se acerca el tercer aniversario de la invasión, los habitantes de los territorios ucranianos ocupados por Rusia se enfrentan a la amarga disyuntiva de huir o adaptarse a una nueva realidad mientras se intensifican las políticas de rusificación y se desvanecen las esperanzas de que Ucrania recuperé el control.
La presión sobre la población local para que acepte un pasaporte ruso ha aumentado; quienes se niegan corren el riesgo de ser deportados, y ya se ha restringido su acceso a la sanidad, el empleo y la propiedad.
