El Gobierno de Israel aprueba el plan militar de Netanyahu para ocupar la ciudad de Gaza
El gabinete de seguridad israelí ha decidido que ocupará el territorio antes del 7 de octubre, lo que supondría el desplazamiento de un millón de gazatíes

Israel oficializa su intención de ocupar la ciudad de Gaza antes del 7 de octubre. Tras diez horas de reunión, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de Israel(se abre en una nueva ventana) ha dado luz verde este viernes a un plan militar propuesto por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, para ocupar la ciudad de Gaza con el objetivo de "derrotar a Hamás". Establecen como plazo de evacuación el 7 de octubre, aniversario del atentado de Hamás en Israel que reactivó el conflicto en 2023.
El primer ministro declaró horas antes en una entrevista su intención de extender la operación a toda la franja, no con el objetivo de quedársela ni gobernarla, sino para mantener un "perímetro de seguridad" y entregarla a "fuerzas árabes que la gobiernen" sin amenazar a Israel y sin Hamás.
"Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) se prepararán para tomar el control de la ciudad de Gaza a la vez que garantizan la provisión de ayuda humanitaria a la población civil fuera de las zonas de combate", concreta el comunicado oficial del gobierno israelí.
El gabinete adoptó "por mayoría de votos" cinco principios para terminar la guerra: desarmar a Hamás, el regreso de todos los rehenes con o sin vida, la desmilitarización de la Franja de Gaza(se abre en una nueva ventana), el control israelí de la seguridad en la Franja de Gaza y el establecimiento de una "administración civil alternativa" para el enclave que no sea ni de Hamás ni de la Autoridad Palestina, que actualmente gobierna en partes de la Cisjordania ocupada.
Un plan en fases
Los principales medios del país filtraron la intención de Netanyahu de expandir la ofensiva a las zonas donde se cree que están los rehenes en un plan de varias fases. En la primera de ellas, las tropas ocuparían Gaza y forzarían el desplazamiento del millón de gazatíes que se concentran en esta norteña urbe a la zona de Mawasi (sur), abarrotada ya de desplazados.
En una segunda fase, Israel buscaría hacerse con el control de los campamentos de refugiados del centro de la Franja, lugares en los que las incursiones de las tropas han sido limitadas. En todos esos puntos, Israel estima que se encuentran rehenes vivos. Las milicias palestinas todavía retienen a 50 cautivos, de los que solo una veintena seguirían con vida, según Israel.
Reacciones negativas de todas las partes
Estos planes han tenido una fuerte contestación por todas las partes. Por una parte, los israelíes reclaman que Netanyahu no ha hecho nada para liberar a los 50 rehenes que se calcula que están todavía en manos de Hamás. A su vez, la organización terrorista sostiene que, con el control de la franja, Israel se enfrenta al sacrificio de los rehenes que siguen con vida.
También el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, ya se había enfrentado a Netanyahu al expresar su rechazo a ocupar toda la Franja, y en su lugar habría propuesto un plan alternativo que fue descartado en la reunión por considerarse que no "lograría ni la derrota de Hamás ni el regreso de los rehenes".
El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, afirmó este viernes que la decisión del Gobierno de avanzar en su ofensiva en Gaza "es un desastre que conducirá a muchos más desastres". Y en la misma línea, la ONU ha advertido que si Israel pone en marcha este plan, va a haber "consecuencias catastróficas" para la población gazatí.
Ocupar la franja implicaría hacerse cargo de la población civil gazatí, pero la información oficial difundida por el Gobierno israelí hasta ahora no confirma ninguna acción a este respecto.
