El ejército sirio expulsa a los insurgentes de dos áreas en la provincia de Hama
Unas 300 personas han muerto desde el comienzo de la ofensiva, el pasado miércoles. Turquía mantiene su apoyo a los rebeldes islamistas

En Siria continúan los enfrentamientos entre los rebeldes islamistas(se abre en una nueva ventana) y el ejército del presidente, Bachar al Asad. Más de 300 personas han muerto en los bombardeos. Los insurgentes se han hecho con el control del aeropuerto de Alepo y decenas de enclaves cercanos. Ante esta situación, aliados del actual Gobierno, como Irán o Rusia, han mostrado su apoyo a Bachar Al Asad. El líder sirio dice que, con su ayuda, será capaz de derrotar a los rebeldes respaldados por Turquía.
De hecho, el Ejército sirio ha anunciado este domingo que ha expulsado a los insurgentes de dos áreas en la provincia central siria de Hama, adonde llegaron en el marco de una gran ofensiva contra posiciones controladas por el Gobierno del presidente Bachar al Asad.
"Unidades de nuestras Fuerzas Armadas operativas en la dirección del norte de Hama reforzaron sus líneas defensivas con todo tipo de material militar y personal durante la noche, e hicieron frente a las organizaciones armadas e impidieron cualquier avance", ha dicho la institución castrense en un comunicado.
Este anuncio se produce después de que el Ejército sirio dijera anoche que estaban preparando una contraofensiva a la batalla iniciada el pasado miércoles por una coalición insurgente, liderada por el grupo islamista Organismo de Liberación del Levante, que se escindió en 2016 de la rama siria de Al Qaeda.
El Ejército sirio cuenta con el respaldo de Rusia, que lleva a cabo ataques aéreos para repeler el avance de los insurgentes.
En esta ofensiva, las facciones han llegado a controlar la ciudad de Alepo, la segunda más grande del país, de donde fueron expulsadas hace menos de una década.
