Vientos huracanados, granizo y fuerte lluvia acaban con parte de los cultivos en los Monegros
En apenas media hora de fenómeno extraordinario, según Asaja, buena parte de los campos de alfalfa y maíz han quedado totalmente destrozados

La Comarca de los Monegros vivió este martes por la tarde un episodio meteorológico que agricultores y ganaderos tardarán en olvidar y ya califican de "extraordinario" por su violencia. Entre las 20:00 y las 20:30 de la tarde, una tormenta de viento, granizo y agua, con rachas que superaron los 130 kilómetros por hora, sacudió los términos municipales de Orillena, Lalueza y Poleñino, destrozando más de 2.000 hectáreas de maíz, alfalfa y otras cosechas, así como tejados de granjas e infraestructuras agrícolas.
Desde Asaja Huesca, Fernando Regaño, tras recorrer la zona, reconoce que no solamente la tormenta ha afectado a la producción en los cultivos, sino que "hay granjas con tejados destrozados o infraestructuras agrícolas en los pueblos rotas". "La fuerza del viento fue impresionante, nunca vista con anterioridad", destaca.
Por todo ello, la organización agraria ha solicitado la presencia urgente de Agroseguro para evaluar la gravedad de los daños y ha trasladado la situación al Departamento de Agricultura que dirige Javier Rincón para que sus técnicos elaboren un informe cuanto antes.
La tormenta ha golpeado especialmente al maíz de segunda siembra, que se encontraba en pleno punto de floración, lo que, según ASAJA, implica la pérdida total de la cosecha en las zonas afectadas.
El granizo y el agua se llevó por delante en media hora el trabajo de los agricultores, pero también causó daños en el casco urbano. Casas y establecimientos anegados, ventanas, farolas o tejados rotos y numerosos árboles caídos. Los vecinos vivieron algo difícil de describir. "Hubo miedo porque fue un poco aterrador, ya que empezó todo de golpe con piedra seca, mucha agua y muchísimo viento", describía una de las habitantes de Orillena.
