
El entorno de la ermita de Salas, en Huesca, ha amanecido este viernes con más de una tonelada de residuos tras la celebración de una multitudinaria fiesta universitaria en la noche del jueves.
Desde primera hora de la mañana, las brigadas municipales de limpieza han trabajado de forma intensiva para recuperar el estado de la zona, retirando 760 kilos de envases y 350 kilos de vidrio.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Huesca vuelve a apelar a la responsabilidad individual y colectiva para preservar los espacios públicos, especialmente en el desarrollo de celebraciones de gran afluencia. En una nota de prensa, el Consistorio oscense ha reconocido también el esfuerzo realizado por los servicios de limpieza para restablecer la normalidad en el entorno afectado.



