
Superando todas las previsiones, más de 600 personas han participado este domingo en el Descenso Internacional del Cinca(se abre en una nueva ventana) (se abre en una nueva ventana)entre la localidad oscense de Fraga y el embalse de Mequinenza. Piragüistas profesionales y aficionados han llenado el río de color en una jornada que une el deporte y la fiesta popular.
Llegados de distintos puntos de España y el extranjero, los participantes han recorrido los 19 kilómetros que contempla la prueba y que supone un impacto económico en el Bajo Cinca. "Somos de un club de Castellón y llevamos 12 años viniendo, es una prueba fantástica", ha explicado una participante a los micrófonos de Aragón TV, mientras que un hombre destacaba: "Es la primera vez que participo. Me lo comentó una amiga y me he apuntado a la modalidad popular individual".
Este año se ha batido el récord de inscritos en la modalidad popular, rozando los 400. Otros 200 palistas federados también han participado. En total, más de 600 participantes que vienen de distintos puntos de España y de países extranjeros como Portugal o Argentina. Además, muchos de ellos aprovechan la cita deportiva para pasar sus vacaciones en la zona.
"Toda esta gente, que viene del resto de España, de otras comunidades autónomas, y de países como Italia o Portugal, vienen con acompañantes, y al final son entre 2.000 y 3.000 personas las que nos visitan", comenta Javier Carrasquer, consejero de Turismo del Bajo Cinca.
Después de casi 20 kilómetros de descenso, con zonas de rápidos y avituallamientos preparados con productos de la tierra, los palistas han ido llegando a Mequinenza. Charanga, música y buen ambiente ponen el broche de oro a esta cita deportiva que se ha convertido en un importante motor para la zona.
