Los 200 vecinos desalojados de Huesca: cinco días fuera de sus casas sin fecha de vuelta
Este lunes es el último día para sacar sus enseres personales. Mientras se espera la conclusión de los informes técnicos, los primeros análisis ya permiten avanzar que "la gran actuación que habrá que hacer será en los pilares de los bajos"

Los 200 vecinos desalojados en Huesca y los propietarios de los seis negocios instalados en los bajos de los cuatro bloques de la plaza Santa Clara ya llevan cinco días fuera de sus casas y sus locales y, de momento, no tienen fecha para regresar. El próximo jueves mantendrán una reunión con representantes municipales. De momento, este lunes es el último día para que puedan acceder al interior de sus casas para sacar sus enseres personales. Solo se les permite extraer lo imprescindible, ya que la vulnerabilidad que presentan los edificios ante posibles vibraciones obliga a prohibir el movimiento de cualquier mueble u objeto pesado.
Este lunes se han reunido técnicos y arquitectos con los presidentes de las comunidades y representantes del Ayuntamiento para analizar la situación, aunque los análisis que se han realizado hasta ahora ya permiten hablar de las primeras actuaciones: "Preocupan los locales y la parte baja. La gran actuación que habrá que hacer serán los pilares de los bajos", ha asegurado la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna. Esta zona va a permanecer vallada desde las 22:00 de la noche.
A partir de este martes, 2 de diciembre, los vecinos dispondrán de una oficina, una ventanilla única para atender a todos los afectados, abierta de 9:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00.
Dos de los vecinos afectados, Felicidad Montori y su esposo, José María Avellanas, han tenido que abandonar la que ha sido su casa toda la vida. Han decidido trasladarse a su pueblo, Valsalada, pero lo inesperado de esta situación les ha obligado a pedir objetos prestados, como estufas, para afrontar el día a día. En esta casa ahora "todo está desordenado", dice Felicidad. Su marido llegó a pedir que le dejaran quedarse en su casa, incluso asumiendo los riesgos: "Yo no quería salir".
En el caso de Zink Soluciones Digitales de Huesca, una de las empresas afectadas, han afrontado tener que desalojar desde el jueves "600 metros cuadrados de consumibles, máquinas, piezas y mobiliario", que han trasladado a una nave de Walqa. De momento, se han trasladado a un local municipal, como ha afirmado Silvia Oliván, responsable de administración.
Las catas iniciales ya apuntaban a que el bloque 1 está en buen estado, por lo que los expertos se muestran más optimistas con la idea de que sus habitantes puedan volver en breve a estas viviendas. El Ayuntamiento está acelerando el proceso para afrontar la fase más urgente, que es apuntalar la estructura, de cuyo coste se hará cargo el propio Consistorio. Esto permitirá hacer las pruebas de diagnóstico y un informe técnico con el cual determinar las actuaciones a realizar.
