
La primera feria popular del dulce, 'Huesca es dulce', ha finalizado este domingo tras un fin de semana muy intenso en el que miles de oscenses y visitantes han salido a la calle, a pesar de la lluvia, para disfrutar de los placeres de los dulces que se elaboran en toda la provincia.
13 casetas con productos de pastelería y repostería altoaragonesas, ocho talleres, un concurso y la concesión del primer premio Vicente Ascaso al prestigioso pastelero Christian Escribá han conformado la programación.

La alcaldesa de la ciudad, Lorena Orduna, ha asegurado que Huesca "ha liderado una revolución del dulce" y ha apuntado que el consistorio seguirá trabajando "para conseguir que seamos este foco tan deseado". Además, ha calificado la feria como "otro éxito más" que pone sobre la mesa una segunda edición. "Los pasteleros y el ayuntamiento quieren más, y las instituciones estamos alineadas", ha añadido.
También el gremio de pasteleros de la ciudad ha expresado satisfacción por haber podido exponer sus dulces e, incluso, haber agotado sus existencias.

