Huevos fritos, patatas y carne: el menú estrella de los almuerzos laurentinos
El tradicional tentempié de la mañana del 9 de agosto se ha cumplido en Huesca. Los establecimientos hosteleros se han empleado al máximo para da abasto en uno de los días más intensos del año

Huesca ha cumplido con su tradición más madrugadora, que se repite cada 9 de agosto. La mañana ha empezado con la alegría de los almuerzos antes de trasladarse a la plaza de la Catedral para ser testigos del cohete anunciador de las fiestas de San Lorenzo.
Muchos eran los que esperaban su turno en los establecimientos en los que coger fuerza es una garantía para afrontar un día y una noche que se prevén largos. El menú siempre se tiene que componer de huevos fritos con patatas y carne, que puede variar, según los gustos de cada uno, desde la longaniza hasta el beicon o el solomillo.
Los copiosos almuerzos de este viernes presagian que la jornada será intensa. A las pañoletas se unen otros complementos: gafas, ventiladores individuales o abanicos que ayudan a hacer más llevaderas las primeras horas de la fiesta.
Por delante quedan siete días de celebraciones y muchas ganas de exprimirlas al máximo.
