
El Ayuntamiento de Huesca avanza en las obras para completar la última actuación pendiente en la muralla de la ciudad, construida en el siglo IX. El proyecto contempla la construcción de una nueva escalera que salvará los cinco metros de desnivel existentes entre la Ronda de Montearagón y el actual paseo de la muralla.
La nueva infraestructura conectará la ronda de Montearagón con la calle Camino de Santiago, facilitando el acceso tanto a vecinos como a visitantes a este espacio histórico y mejorando la comunicación entre la zona alta y la baja de la capital oscense.
Se trata de una actuación reivindicada durante años, especialmente por los vecinos de la calle Desengaño. Además de mejorar la accesibilidad, la escalera reforzará la seguridad de la zona y servirá como salida de emergencia para el colegio San Vicente.
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha destacado la importancia de este proyecto para el barrio. "Además de embellecer esta zona y conectar distintas áreas de la ciudad, también soluciona múltiples problemas para los vecinos", ha señalado.
Por su parte, el responsable de la obra, Sixto Marín, ha subrayado que, pese a su dimensión, la intervención tendrá un impacto significativo en el entorno urbano. "En realidad es un proyecto pequeño por el área a la que afecta, pero resuelve muchos problemas", ha afirmado.
En este mismo entorno, el Ayuntamiento avanzará este mes en los trabajos previos para la futura peatonalización de la calle Desengaño. El anteproyecto ya ha recibido la aprobación de la Comisión de Patrimonio, aunque deberá volver a someterse a este órgano para obtener un nuevo visto bueno al incorporar varias modificaciones.
