El vermú para los mayores y los hinchables para los pequeños dan paso al 'tardeo' y los conciertos
El ambiente festivo ha llenado las calles de blanco y verde durante toda la jornada. Y la música y la diversión prometen prolongarse hasta la madrugada

El entorno del Coso y los Porches de Galicia, en la capital oscense, han sido el punto de encuentro de los oscenses que han querido disfrutar de un mediodía de vermú. La fiesta está en la calle y en ella se dan cita casi todos.
Son días de reencuentros entre amigos que se ven poco. La mañana siempre debe comenzar con un buen almuerzo, aunque a la hora de comer a casi todos les esperaba un buen plato del guiso tradicional para el día del patrón de Huesca, el pollo al chilindrón.

Es la mejor manera de recuperar fuerzas tras una larga noche. Solo o en familia. Café, huevos fritos o un pincho de tortilla. En la calle, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Huesca anima el ambiente del centro de la ciudad con nuevos integrantes.
Por la tarde, y a pesar del intenso calor que ha sufrido la capital oscense durante toda la jornada, los más pequeños han disfrutado de los hinchables y de algunos espectáculos para toda la familia que recorren los barrios de la ciudad.
También se ha celebrado la primera corrida de la feria taurina, y el ya habitual pasabares' al ritmo de la charanga, el 'tardeo' laurentino en la plaza de los Fueros o la orquesta que ameniza la jornada en la plaza López Allué y prepara el ambiente para la segunda noche festiva.
Entre lo más destacado, los fuegos artificiales o los conciertos de Tako, en la plaza Navarra, y Abraham Mateo, en el Palacio de Congresos.

