
El III Congreso Económico del Altoaragón se celebra este jueves en Huesca y tiene como objetivo analizar la situación económica del norte de la Comunidad, debatir sobre sus desafíos futuros y destacar el papel clave de la empresa en el desarrollo socioeconómico de la zona. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el Presidente de Aragón, Jorge Azcón estarán presentes en la clausura del evento.
Fernando Luna, presidente de CEOE-CEPYME Huesca, reconoce que los "índices de confianza empresarial en la provincia son positivos a nivel global", pero que hay sectores que no muestran "tan buena cara". En lo positivo están negocios como los de agroindustria y el turismo, pero otros como "el pequeño comercio" no presentan buenos resultados. Por eso quiere que estas jornadas sirvan para "plasmar lo que cada sector necesita para mejorar la situación".
El mayor desafío al que se enfrentan los empresarios altoaragoneses viene de "la mano de obra y la vivienda". "Es un denominador común para todos", reconoce Luna, quien lamenta que la carencia de trabajadores no solo afecta a los "más cualificados". Desde la patronal oscense se muestran contrariados con la normativa sobre la adaptación de horarios que cada vez "hace más difícil" su labor y "que se pierda competitividad y productividad". Algo que "repercute directamente en la exportaciones".
La subida del salario mínimo intreprofesional es algo que para los empresarios de la provincia debe "negociarse entre todos los representates legales y no solo entre el Gobierno y los sindicatos", porque sino "se convierte en un imposición". "La patronal forma parte de esa mesa de diálogo social y se debe analizar cada convenio, porque sectores como la agricultura y la limpieza se verían muy dañados", ha alegado Luna. Por eso aboga por "estudiar cada caso" para aprobar una subida de ese 4% del SMI.
