
Tradición, vida y turismo sostenibles se han conjugado en la Villa Medieval de Aínsa(se abre en una nueva ventana) con la celebración de la Ferieta, que ha vuelto a realzar el carácter comercial y agroganadero de la localidad oscense durante este fin de semana.
La cita se remonta al siglo XI, aunque a lo largo de su historia ha mantenido una constante evolución para responder a las nuevas tendencias y necesidades del sector, poner el foco en el producto de kilómetro cero y en la labor de artesanos, ganaderos y agricultores de la comarca de Sobrarbe.
Precisamente, promocionar los productos de Sobrarbe ha sido el principal objetivo de esta feria agroalimentaria, aunque también se han podido encontrar productos de otros rincones de España, incluso de Francia. "Dar a conocer los productores locales que hacen productos agroalimentarios del territorio, a los ganaderos y agricultores, que están haciendo esa labor también aquí en la comarca de Sobrarbe, y que la gente además de hacer turismo, lógicamente, conozca lo que aquí desarrollamos", ha señalado el alcalde de Aínsa, Enrique Pueyo.
Más de 80 expositores se han dado cita en esta feria, por la que pasan cada año unos 4.000 visitantes.
"Traemos el embutido de León, y queso también", ha detallado uno de los comerciantes comerciante, mientras que otro ha explicado: "Nosotros somos especialistas en queso de cabra y de oveja, y es lo que hemos traído".
