
8.500 kilómetros de recorrido son los que ha tenido que hacer Anita Peñuelas, hija del profesor Marcelino Peñuelas y que fue íntimo amigo del escritor Ramón J. Sender. De Seattle, en Estados Unidos a Huesca para firmar la cesión de todo el material inédito de su padre al Instituto de Estudios Altoaragoneses. Está compuesto de grabaciones inéditas, cartas y un amplio archivo fotográfico que permite conocer un poco más a uno de los grandes escritores altoaragoneses del siglo XX.
"Tenían mucho en común, la lengua y la cultura, la historia, salían de España después de la guerra. Fueron buenos amigos y les gustaba discutir...", afirma Peñuelas. Se conocieron finales de los 70 y con el tiempo se hicieron grandes amigos. Horas de conversación con Sender que Marcelino recopiló y que, ahora medio siglo después, su propia hija ha donado al Instituto de Estudios Altoaragoneses.
Los recuerdos como invitada de honor a la vida del escritor son nítidos. "Yo me acuerdo de él cuando tenía 7, 11 y 15... él era gracioso, simpático y muy inteligente. Me acuerdo mucho de él. Era importante, cuando falleció mi padre, que todo eso viniera a España", ha señalado sobre su decisión de donar todo este material a la ciudad de Huesca.
Un fondo documental repleto de libros, fotografías, correspondencia y entrevistas que se ha donado para conocer de cerca al escritor altoaragonés.
