La D.O. Somontano ha adelantado su vendimia a julio por primera vez
La decisión se debe a los periodos de altas temperaturas que se han estado viviendo en la región desde el mes de abril, ya que el calor acelera la maduración de la uva. Se esperan recoger entre 15 y 15,5 millones de kilos

La venidimia de la Denominación de Origen Somontano ha comenzado por primera vez en julio y esperan concluirla entre finales de agosto y principios de septiembre. Como los dos años anteriores, se ha tenido que adelantar a causa de las altas temperaturas, tal y como explica el presidente de la DO Somontano, Francisco Berroy: "Salimos de un invierno que llueve bastante y una primavera también, pero luego ya no cae una gota de agua en todo el verano". Esto provoca que "sufra mucho el viñedo de secano", precisa.
Calculan que este año recogerán entre 15 y 15,5 millones de kilos de uva, una cifra menor a la habitual pero que se repite desde hace unos años: "Estábamos en los 17 millones, ahora llevamos tres años así. Los agricultores de secano están ya con la economía bastante justa", lamenta Berroy.
"Al principio prevemos una gran cosecha, pero luego la sequía va mermando la cantidad en secano, las uvas se van quedando pequeñas y eso hace que haya que adelantar la vendimia", explica. De esta forma, no llegan a deshidratarse del todo ni pierden demasiado peso. La maduración de la uva depende de la temperatura, cuanto más alta, más rápida es la maduración, y "este año hemos estado sometidos a olas de calor desde abril, donde tuvimos una media de 28º, es muchísimo", dice.
El 31 de julio, bodegas como Enate comenzaban su recogida. Empiezan por la uva blanca de secano (Chardonay, Gewürztraminer), y después la tinta, en su caso Merlot y Tempranillo, o Sirat, dejando la última el Cabernet Sauvignon.
La variedad de condiciones climáticas a las que la cosecha debe adaptarse plantean la pregunta de si la calidad de la uva puede verse comprometida. El enólogo Jesús Artajona explica que "no hay dos años iguales, y por lo tanto no hay dos cosechas similares". Lo que significa que la calidad no se ve comprometida, pero sí que las características se ven influenciadas por las temperaturas: "Cada año imprime su sello a los vinos. Los años mas frescos hay un carácter mas cítrico en los blancos, los años mas calurosos, como este, suelen ser vinos con menor acidez, mas untuosos..."
Artajona subraya que su trabajo es mantener las características que "han seducido a los clientes" e intentar que "mantengan ese estilo, esa línea", por lo que transmite tranquilidad a los consumidores: "Tenemos las herramientas y la experiencia para mantener la calidad a la que tenemos acostumbrados a nuestros clientes".
"Hace unos 20 años, yo decía que cuando me jubile igual vendimiamos para San Fermín. Ahora nos estamos acercando", comenta Artajona, tratando de tomárselo con filosofía: "Hay que adaptarse a las condiciones y este año nos toca comenzar en julio". La buena noticia es que prevén que la vendimia se haya completado para las fiestas de Barbastro, que este año se celebran entre el 4 y el 8 de septiembre.
