
Los incendios en zonas de difícil acceso son uno de los grandes desafíos para los bomberos y brigadas forestales. La provincia de Huesca es un claro ejemplo de esta dificultad por su extensión, su orografía y una población muy dispersa.
El tiempo de intervención desde el parque de bomberos de referencia hasta Beranuy, San Juan de Plan, Torla, Hecho y Agüero es superior a 35 minutos, algo a lo que la Diputación de Huesca quiere dar respuesta con un plan piloto, que consiste en equipar a esos cinco municipios con un remolque que se puede llevar con una furgoneta o un todoterreno, donde se ubicará una autobomba con 600 litros de agua.
El objetivo es que lo puedan usar los vecinos o el alguacil cuando se produzca un incendio en el pueblo, mientras llegan los bomberos del parque más cercano.
"Un pequeño incendio en una cocina, una chimenea, si se le puede echar agua o agente extintor a tiempo, podemos evitar que la casa arda completamente", señala el jefe de bomberos de la Diputación de Huesca, Óscar Aguarta.
El equipo también cuenta con una mochila, que lleva un producto novedoso, ideado en Binéfar, que actúa como cortafuegos y es 100 veces más efectivo que el agua. Es, además, orgánico y biodegradable. Con este material quieren evitar que los pequeños incendios se puedan propagar.
