Todo preparado a ambos lados de la frontera para la reapertura del Somport este viernes
Los negocios de la zona calculan pérdidas superiores a los 10.000 euros cada mes que ha estado cerrada la carretera

La carretera que une Francia con España por el puerto del Somport ya luce completamente renovada. Solo quedan por terminar unos metros por los que se desviará el barranco. Los tres meses y medio de cierre han trastocado el día a día de familias que viven y trabajan a caballo entre ambos países y que emplean esa carretera varias veces al día. Probablemente, el próximo viernes quede abierta al tráfico.
Es el caso de la familia de Mamen Ramos, cuyos hijos estudian en la localidad francesa de Accous. Como a ellos, el cierre ha afectado a los alumnos españoles que estudian a este lado de la frontera y también a numerosos negocios. "En principio tuvimos que alquilar un apartamento en Accous, porque no podíamos pasar cada día y a la vuelta de las vacaciones, el alcalde de Bedous nos dio una autorización para poder pasar por una pista alternativa que va paralela al río".
En el valle del Aragón las pérdidas han llegado en algunos establecimientos hasta los 10.000 euros mensuales. Uno de los negocios afectados es el estanco de Villanúa, que ha perdido al grueso de sus clientes y esperan la reapertura para remontar. "Estamos con el agua al cuello. No sumergidos, pero en mi caso, por lo menos estamos pendientes, incluso de que el banco nos dé un préstamo porque al final no se ha gestionado ningún tipo de ayudas desde ninguna administración", ha explicado Yasmina Larumbe, propietaria del establecimiento. "Estoy en una localidad muy pequeña de 200 habitantes y, obviamente, no fuma todo el mundo; mi clientela procedía en un 90% de Francia", ha abundado.
También han sido meses duros para el transporte. Por esta carretera que une Aragón y Francia pasaban alrededor 1.600 vehículos al día, y de ellos, más de 400 son camiones. Y en la gasolinera situada en la misma vía, sus ventas se han reducido en más de un 60%. "Vamos acumulando pérdidas mes tras mes. Las sufren todos los negocios del valle, en función de la influencia que tiene la carretera en ellos, pues ha habido pérdidas entre 3.000 y 10.000 euros mensuales, y se han ido sumando. Probablemente, un mes se puede soportar con dificultades, pero acumularlo mes tras mes tras mes hace que todos los empresarios hayan pasado una situación difícil", ha recordado Luis Terrén, presidente de la Asociación Turística del Valle del Aragón.
Y aunque todos esperan con alivio la reapertura de la carretera, prevista el próximo viernes, piden ayudas que puedan compensar las pérdidas que ha generado el corte de la carretera durante tres meses y media.
