
La miel deberá disponer de un nuevo etiquetado que indique claramente a la vista el porcentaje que representa cada uno de los países de origen del producto, en el caso de las mezclas. Es uno de los aspectos que ha aprobado el Consejo de Ministros este martes a través de un real decreto. La modificación se ha llevado a cabo con el objeto de incorporar a la legislación nacional lo que dicta ya la directiva de la Unión Europea.
Con el cambio se busca proteger y aumentar la competitividad de las mieles de origen español y reforzar el mercado nacional, al dotar al producto de mayor transparencia e información, y posicionarlo frente a las mieles importadas. "La norma garantiza que el producto que llega al consumidor no ha sido desprovisto de las sustancias o ingredientes naturales que le confieren sus propiedades características y cumple con los criterios de composición, calidad y pureza que establece la normativa", aseguran desde el Ministerio de Agricultura.
España fue pionera en la Unión Europea en la clarificación del etiquetado de origen de la miel, al establecer, desde 2020, la indicación obligatoria en el etiquetado de la lista de los países de origen donde la miel y sus mezclas hayan sido recolectadas.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) denunció, tras un estudio realizado, que tras controlar cientos de importaciones de miel durante 2021 y 2022 un 46% de las muestras eran fraudulentas.
