
La luz y el gas serán un poco más caros desde este lunes primero de junio porque el IVA regresa al 21 %. El gobierno lo bajó tras el comienzo de la guerra de Irán por los súbitos repuntes que provocó el conflicto en los mercados energéticos.
Primero fue la guerra de Ucrania la que forzó a Europa a aceptar la 'excepción ibérica' y la consiguiente bajada de impuestos a la energía en España. Al desatarse la crisis en Ormuz, la experiencia acumulada le sirvió al ejecutivo para aplicar, en marzo, bonificaciones que dejaron el IVA de luz y gas en el 10 % y el impuesto eléctrico en el 0,5 %. Pero esto termina ya. "Sobre una materia prima más cara en verano y sobre un consumo mayor, evidentemente los cálculos indican que ese porcentaje de la factura va a subir igual 10-15 euros para una familia media", advierte Jesús María Sahún, director comercial de Switching Consulting.
El paquete anticrisis aprobado el pasado 20 de marzo incluía una serie de medidas que, en principio, iban a estar en vigor hasta el 30 de junio, pero preveía la desactivación temprana de algunas de ellas si los precios de los suministros se contenían en el mes de abril, como ha sucedido para la electricidad y el gas.
Se mantienen las bonificaciones de los carburantes
Los carburantes, en cambio, mantendrán sus bonificaciones dado que su inflación en abril se mantuvo muy por encima del umbral del 15 % fijado por el Gobierno para su desactivación, ya que los combustibles líquidos subieron un 51,7 % y el gasóleo, un 28,2 %.
También continuarán en vigor hasta el 30 de junio otras medidas incluidas en el paquete, como la suspensión del impuesto sobre el valor de la energía eléctrica, las ayudas para agricultores y transportistas o los descuentos adicionales del bono social eléctrico.
