
El Partido Popular y Vox han cerrado un acuerdo de gobierno de coalición para Castilla y León. El pacto incluye 19 ejes y 324 medidas y cuenta con 62 hojas, y distribuye tres consejerías al partido de Santiago Abascal.
Vox contará con la vicepresidencia primera, que ocupará Carlos Pollán (además de una consejería aún por definir), y dos consejeros autonómicos. Así, Vox llevará las carteras de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales; Agricultura, Ganadería y Medio Rural y Cultura, Turismo y Deporte.
Por su parte, el PP tendrá la Vicepresidencia segunda, sin cartera pero con competencias en Vivienda, Ordenación del Territorio, Igualdad de Oportunidades, Despoblación y Protección Civil, a la que suma otras siete consejerías que serán Presidencia; Economía y Hacienda; Industria, Empleo, Universidades y Comercio; Sanidad y Bienestar Social; Educación; Medio Ambiente y Energía y Movilidad y Transformación Digital.
Según el acuerdo firmado con el PP, la nueva Junta de Castilla y León también referencia la 'prioridad nacional' para el acceso a determinadas ayudas públicas, como exigían desde Vox para investir a Alfonso Fernández Mañueco. El presidente de la Junta de Castilla y León en funciones y candidato del PP a la investidura ha explicado este miércoles que asume este concepto, aunque lo condiciona a la legalidad y como "criterio inspirador".
Asimismo, Mañueco ha asegurado que la 'prioridad nacional' repite lo plasmado en los acuerdos de Aragón y Extremadura, y consiste en una "asignación prioritaria" de ayudas a personas con un "arraigo real y verificable". Por su parte, Pollán ha defendido que las sociales irán dirigidas a las personas que tengan "arraigo" en Castilla y León, porque "son las que necesitan que verdaderamente se les tenga en cuenta".
