
Dos trabajadores han muerto este viernes en un accidente registrado en el interior de una mina subterránea de Cangas del Narcea, en el suroccidente asturiano, por un desprendimiento de materiales. Un siniestro que llega ocho meses después de que otros cinco mineros perdieran la vida en Cerredo(se abre en una nueva ventana), por una explosión de gas grisú.
El accidente se produjo en el nivel -2 de una explotación minera subterránea situada en la zona de Vega de Rengos, a un kilómetro y medio de la entrada y por "un hundimiento del terreno", según han ido detallando fuentes del Gobierno asturiano, del 112, de la Guardia Civil y de la Delegación del Gobierno.
Al lugar del accidente, situado a más de 100 kilómetros de Oviedo, se desplazaron de inmediato los Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) a bordo de un helicóptero medicalizado y la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa en otro helicóptero multifunción, así como agentes de la Guardia Civil y personal médico.
Los equipos de emergencia que se adentraron en el interior de la explotación, gestionada por la empresa TYC Narcea, no tardaron en encontrar los cuerpos de los trabajadores, cuyo fallecimiento fue certificado por los servicios médicos.
La última inspección se llevó a cabo el día antes del siniestro
Este accidente minero, del que se tendrán que investigar las causas, se ha producido después de que el pasado 31 de marzo perdieran la vida cinco mineros leoneses por una explosión de gas grisú en una mina de Cerredo, en el concejo de Degaña, también en el suroccidente asturiano.
Este nuevo siniestro se ha producido en la explotación gestionada desde hace cinco años por la empresa TYC Narcea, cuya licencia fue suspendida temporalmente por el Principado tras el accidente de la mina de Cerredo para comprobar que su actividad se ajustaba a la licencia concedida para un proyecto de investigación.
Tras las pertinentes comprobaciones, el Principado levantó la suspensión por lo que la mina, en la que trabajan unos 70 mineros para la extracción de antracita de alta calidad para usos siderúrgicos, pudo volver a la actividad.
La última inspección se llevó a cabo este mismo jueves, día 20, precisamente en la misma zona en la que se produjo el hundimiento. Y tenía unas condiciones de seguridad "muy elevadas", según señalaba el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón.
